Este viernes, el joven compartió un mensaje en su estado de WhatsApp para cerrar esa etapa y contar, en primera persona, el camino que recorrió desde aquel 18 de diciembre en que recibió el diagnóstico.
Lucca Rodríguez tiene 17 años y era arquero de las formativas de Liverpool. A fines de 2025 su carrera deportiva quedó en pausa luego de ser diagnosticado con cáncer óseo en la rodilla, una enfermedad que detuvo su carrera deportiva y lo obligó a atravesar quimioterapia, cirugías y una extensa recuperación.
Este viernes el joven compartió un mensaje en su estado de WhatsApp para cerrar esa etapa y contar, en primera persona, el camino que recorrió desde aquel 18 de diciembre en que recibió el diagnóstico.
“Hoy 28/08/2026 puedo decir que gané mi partido más difícil”, comenzó Lucca, antes de recordar el impacto que tuvo aquella noticia en él y en su familia.
“Cáncer, quimioterapia, cirugía y en algunos casos amputación, esas palabras dieron vuelta por mi cabeza luego de salir del consultorio”, relató. En medio de la incertidumbre, destacó el acompañamiento de su hermano y recordó especialmente una imagen junto a sus padres: “Aún tengo esa imagen grabada de mi madre junto a sus dos hijos abrazándose y consolándose el uno al otro y pensando en lo que se venía”.
El 23 de diciembre tuvo su primera cirugía y recibió una noticia alentadora: el tumor no había invadido otra zona del cuerpo. Días después, el 29 de diciembre, comenzó la quimioterapia.
“Fueron tres meses de quimioterapia que se pasaron rápido para planificar lo más difícil”, contó. Durante ese período enfrentó caída del pelo, cansancio y cambios físicos, aunque aseguró que nada de eso fue suficiente para detenerlo.
El 24 de marzo llegó una nueva cirugía. Ingresó al block quirúrgico a las 10 de la mañana y permaneció allí durante cinco horas y media, con la incertidumbre de no saber cómo quedaría su pierna. “Gracias a Dios la cirugía fue exitosa”, escribió.
Luego comenzó una nueva etapa: cuatro meses sin poder caminar y un proceso de recuperación que incluyó fisioterapia.
El momento que marcó un antes y un después llegó el 14 de abril. Después de esperar los resultados, recibió una llamada de su madre. “Hijo ya no hay más cáncer”, le dijo entre lágrimas.
“El resultado llevó su tiempo pero ahí me doy cuenta de que tantos meses de internaciones, estudios, cirugías que fueron interminables valieron la pena 100%”, expresó Lucca.
Después de meses de tratamientos, internaciones, cirugías y rehabilitación, decidió cerrar esta etapa con un mensaje de agradecimiento para quienes lo acompañaron: “Liverpool, oncólogas/os, enfermeras/os, cirujanos, fisioterapeutas, y sobre todo mi entorno”.
“Fueron muchos meses que estuvieron junto a mí y mi familia vamos a estar agradecidos toda la vida”, sostuvo.
Y volvió a la metáfora que atravesó todo su relato: “Fue mi partido más difícil sí y todo fue posible gracias a ustedes”.

