Ruglio dijo que sufrió amenazas luego que Peñarol permitiera entrar a sus jugadores con la camiseta de Familiares de Desaparecidos

"Las sufro todo el tiempo así que eso me tiene sin cuidado, eso es parte de nuestra vida diaria, que te lleguen mensajes y que te intenten intimidar, y esta no fue la excepción", dijo el presidente de Peñarol.

El presidente de Peñarol, Juan Ignacio Ruglio, reconoció que sufrió amenazas luego de que el club permitiera entrar a sus jugadores con la camiseta de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos luego del 20 de mayo, cuando se realiza la Marcha del Silencio por los desaparecidos durante la dictadura. "Sí, sufrí, pero las sufro todo el tiempo así que eso me tiene sin cuidado, eso es parte de nuestra vida diaria, que te lleguen mensajes y que te intenten intimidar, y esta no fue la excepción", aseguró este martes en entrevista con el programa radial Minuto 1 de Carve.

Ruglio dijo que esto le sucede también cada año que se pronuncia en relación a esta causa. "No lo hago como presidente de Peñarol, me pronuncio como Juan Ignacio Ruglio ser humano, que cría hijos, y que baja líneas de lo que cree que correcto", expresó.

Para el presidente de Peñarol, este es un tema que "no tiene nada que ver con política", sino "con humanidad". En este sentido, sostuvo: "De la misma manera que Peñarol como institución cuando hay inundaciones o hay campañas de frío deja de ser un club de fútbol para volverse un club social para ayudar, yo creo que esto también es una lucha que tiene que más que ver con la sociedad que con política".

Por eso, reafirmó que "no tiene nada que ver con política aunque a veces lo intenten mezclar". De hecho, recordó que "los tres partidos políticos históricos del Uruguay se pronunciaron sobre esto".

"Los jugadores me comentaron la posibilidad y yo les dije que todos los años me expresaba en los 20 de mayo pero que el club no era mío y yo no puedo tomar las decisiones solo", detalló sobre la solicitud que le hicieron los futbolistas. Además, recalcó que evitó llevar el tema al Consejo Directivo porque sabía que en el caso de aquellos que no votaran si eso trascendía tendría "consecuencias del escarnio público".

"Como los que votamos a favor también tenemos repercusiones después en nuestros teléfonos de gente que te insulta, que te amenaza, que te dice que te cuides", agregó. "Me tiene absolutamente sin cuidado, nunca les tuve miedo, esa es la verdad", admitió.

Más allá de esto, comentó que algunos de sus compañeros no estaban de acuerdo "no por una razón humana sino porque creen que Peñarol no tienen que entrar en estos temas". Y añadió que lo acepta aunque no lo comparta.

"Sí les dije: 'mirá, todos estos estamos de acuerdo y ya somos mayoría'", puntualizó. Consideró que se dio un "primer paso" en algo que después "cada gobierno que llegará evaluará qué quiere hacer".

"Nosotros ese día teníamos la mayoría y por eso se le permitió a los jugadores salir con esa leyenda y después año a año se irá consultando y el club viendo qué pasos va dando sobre esto", cerró.