Centenares de venezolanos reunidos en Cúcuta exigieron el ingreso de la ayuda humanitaria a su país

En 2014 y 2017 las protestas masivas contra el gobierno chavista derivaron en violentos enfrentamientos, con un saldo de al menos 200 muertos.

Centenares de venezolanos colmaron el Parque Santander en la ciudad colombiana de Cúcuta, donde exigieron el ingreso de la ayuda humanitaria a su país. Con camisetas de la selección de fútbol, banderas y carteles críticos con el Gobierno de Nicolás Maduro, los manifestantes aseguraron que el día anunciado por Juan Guaidó, para el ingreso de la ayuda humanitaria será “histórico”, porque en el momento en que pase la primera caja de ayuda “la dictadura está caída”.

En el lado colombiano del puente internacional de Tienditas, que conecta a Cúcuta con la ciudad venezolana de Ureña, está acopiada la primera parte de la ayuda humanitaria internacional, que fue enviada por Estados Unidos, y que se espera sea la que pase el 23 de febrero. Mientras tanto, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, negó este martes en las Naciones Unidas que haya una crisis humanitaria en su país.

“Puede haber tanto cinismo y tanto hipocresía, en ese sentido. En Venezuela no hay una crisis humanitaria, en Venezuela hay una economía bloqueada y asediada, y a pesar de estas circunstancias son, miren hemos logrado recuperar nivel de consumo en Venezuela de un millón de toneladas al mes de alimentos”, dijo Jorge Arreaza, canciller de Venezuela.

Anoche en Caracas, jóvenes venezolanos recordaron en una vigilia a los muertos en protestas contra el gobierno.

“Son los mártires de hoy, y recordar a los que han muerto nos hace también mirar nuestra propia historia, agradecerla, y también tomar de esa misma fuerza que ellos tuvieron, para defender, para luchar, para poder nosotros seguir, ahora que estamos aquí aún en pie, seguir con esa lucha que ellos también hicieron”, apuntó Erinson Bustamante, psicólogo.

En 2014 y 2017 las protestas masivas contra el gobierno chavista derivaron en violentos enfrentamientos, con un saldo de al menos 200 muertos.

“Continuamos luchando por los ideales de ellos, ellos querían un país libre, democrático, ellos tenían el derecho a la protesta como los tenemos todos, y fueron cercenados sus derechos, y aquí estamos, para lograr la libertad de Venezuela y que se haga justicia por todos ellos”, dijo Carmen Elena Bracho, madre de un joven baleado en una protesta antigubernamental.

Animados por las palabras de Guaidó, los venezolanos en Cúcuta cantaron el himno nacional de su país, como lo han hecho en las concentraciones de los últimos días, y criticaron al Gobierno de Maduro y algunas de sus políticas, como el programa de Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).

“No quiero bono, no quiero CLAP, lo que quiero es que se vaya Nicolás”, corearon los manifestantes, que luego clamaron “libertad, libertad, libertad”.

Guaidó señaló hoy que el próximo fin de semana se realizarán asambleas, cabildos y “campamentos humanitarios” a fin de organizar y preparar a todas las personas que se han sumado al voluntariado que promueve la oposición para buscar la ayuda humanitaria en las fronteras en caso de que la Fuerza Armada no permita su ingreso.

Al respecto, Antonio Sanabria, otro de los venezolanos que llegó al Parque Santander, quien ve con buenos ojos el anuncio de Guaidó y está dispuesto a colaborar en lo que sea necesario.

“Si él dijo eso va a ser porque el pueblo venezolano lo va a apoyar (…) Venezuela necesita esa ayuda humanitaria y todo este pueblo que está en Cúcuta va a apoyar esa ayuda humanitaria y la vamos a hacer pasar, porque va a pasar”, añadió.

Horas antes de este plantón, los venezolanos también se manifestaron al otro lado de la frontera, en las ciudades de San Antonio y de Ureña, ambas en el estado del Táchira.

En San Antonio del Táchira, donde está ubicado el puente internacional Simón Bolívar, el principal cruce entre ambos países, las calles se llenaron de personas, para exigir el paso de la ayuda humanitaria.

Esa manifestación estuvo liderada por los médicos que el domingo pasado cruzaron la frontera pidiendo medicinas para los hospitales y en ella participaron miles de venezolanos que están inconformes con el Gobierno de Maduro.

Así ocurrió también en Ureña, aunque allí la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) realizó este martes un ejercicio “cívico-militar” en lado venezolano del puente de Tienditas para mostrar su determinación de no permitir el paso de la ayuda humanitaria.

Freddy Bernal, el denominado “protector” de Táchira, un cargo paralelo a la Gobernación de ese estado fronterizo, manifestó a periodistas que por ese puente no pasará nadie porque nunca fue inaugurado desde que se terminó su construcción.

El paso de Tienditas, una de las promesas de la integración entre los dos países y el tercero entre Cúcuta y ciudades venezolanas, fue concluido a principios de 2016, apenas meses después de que el Gobierno de Maduro ordenara el cierre de la frontera común, por lo cual la estructura no ha sido inaugurada.

Es por eso que Bernal, que lideró el ejercicio en el que se congregaron miembros de las FANB, de las Milicias Bolivarianas y del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) para celebrar el Día de la Juventud, señaló que las autoridades venezolanas están “en una actitud pacífica”.

“Haremos nuestra sesión en paz y reafirmaremos, como lo dijo el compatriota Diosdado Cabello (jefe de la oficialista Asamblea Nacional Constituyente), que este puente es tan venezolano como Caracas, Barquisimeto o Valencia y nosotros en nuestro territorio hacemos lo que queramos”, apostilló.

Entre tanto, en Caracas decenas de miles de venezolanos llenaron las calles de la ciudad para pedir el ingreso de la ayuda y elevaron la presión sobre Maduro, quien pidió este martes que se alejen “las amenazas de invasión militar” del país.

(AFP)


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