La votación anticipada ya marcó un récord: 53 millones de personas han emitido su voto en todo el país.
Demócratas y republicanos apuran este lunes la campaña electoral con los últimos actos antes de las decisivas elecciones de medio mandato -o medio término- en Estados Unidos (EE.UU.), que pueden dar un vuelco al Congreso. ¿Qué está en juego? ¿Qué se elige? ¿Y cómo puede afectar lo que suceda este martes en las urnas al gobierno de Donald Trump?
Lo que está en juego
Los estadounidenses están llamados a renovar la totalidad de la Cámara de Representantes (435 miembros) y un tercio (35 de 100 escaños) del Senado. Además, deben renovar 36 gobernaciones estatales.
La votación anticipada ya marcó un récord: 53 millones de personas han emitido su voto en todo el país.
Para retomar el control del Senado, los demócratas necesitan arrebatarles cuatro escaños a los republicanos. Las encuestas indican una ventaja demócrata ajustada en cinco estados, algunos tradicionalmente conservadores, como Texas, Carolina del Norte o Kansas.
Siete de cada diez estadounidenses tienen una mala opinión de Donald Trump, sobre todo por sus magros resultados en el control de la inflación y por la guerra que declaró a Irán y que se alarga.
El presidente cuenta con una enorme popularidad entre su base, pero en un país polarizado como Estados Unidos son los votantes independientes los que inclinan la balanza.
"Los demócratas tienen una ligera ventaja sobre los republicanos en la afiliación partidista entre los adultos de Estados Unidos: el 47% se identifica con el Partido Demócrata o se inclina hacia él, y el 43% se identifica con el Partido Republicano o se inclina hacia él", señala el Pew Research Center.
Pero el 10% del electorado no se ha comprometido con ninguno de los dos partidos y no ha expresado opinión, la mayor proporción de votantes indecisos en casi una década.
Una derrota estrepitosa podría significar el principio del fin de la presidencia Trump, al que los demócratas intentaron en dos ocasiones destituir durante su primer mandato.
Desafiante, el republicano ha advertido que puede convertirse en "Mr Veto" para frenar las iniciativas legislativas de la oposición.
Optimismo demócrata y movidas republicanas
Los demócratas mostraban hasta este lunes un cauto optimismo en la víspera de unos comicios que podrían otorgarles el control del Congreso, mientras que Trump y los republicanos redoblaban los esfuerzos para movilizar a su base electoral.
Las encuestas dan una alta probabilidad de que los demócratas recuperen el control de la Cámara de Representantes, y con buenas perspectivas para arrebatar incluso el Senado.
En caso de victoria total, la oposición quiere abrir todo tipo de investigaciones contra el presidente Trump, su gobierno y su familia, e intentar bloquear sus nombramientos, así como la financiación de la guerra en Irak.
El ala socialista de los demócratas, que podría colocar a un número récord de diputados y senadores, quiere incluso abrir el debate sobre el futuro de la policía migratoria (ICE).
Los republicanos esperan apenas mantener el control de una de las dos cámaras, y obligar a los demócratas en la Cámara de Representantes a negociar las partidas presupuestarias.
Gasto multimillonario
Estas elecciones de mitad de mandato han registrado un gasto de unos 11.000 millones de dólares en publicidad, gran parte de los cuales provienen de donantes individuales.
El multimillonario Elon Musk, un estrecho aliado de Trump que encabezó el llamado DOGE —una instancia creada por el presidente para achicar el tamaño del gobierno federal—, ha aportado casi 500 millones de dólares para favorecer la elección de candidatos republicanos.
Del lado demócrata, el gran donante en la sombra es el también multimillonario George Soros, que no solamente apoya a políticos, sino a candidatos de izquierda para fiscales, gobernadores o alcaldes.
Con información de AFP




