En toda Grecia, los bomberos y los servicios de protección civil están en estado de alerta general debido a los fuertes vientos que soplan sobre gran parte del país.
Los bomberos griegos continuaron el viernes su lucha contra un incendio forestal que devora partes de la isla turística de Creta, pese a una mejora de las condiciones, según informaron las autoridades.
"La situación en los alrededores de [la ciudad de] Rétino es mejor", declaró a la AFP un portavoz del cuerpo de bomberos. Pero el fuego "aún no está controlado" y "todavía hay numerosos focos", precisó.
Unas 4.500 hectáreas se quemaron el miércoles y el jueves al sur de esta localidad, según el sitio meteo.gr del Observatorio Nacional de Atenas, que analizó una imagen satelital del programa europeo Copernicus.
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Los fuertes y persistentes vientos, la geología y el relieve accidentado de la región complican considerablemente las operaciones de extinción del fuego.
En la sureña península del Peloponeso, un incendio cerca del puerto de Patras preocupa también a las autoridades.
Cuatro aviones cisterna y tres helicópteros han sido desplegados cerca del pueblo de Floka, al sur de Patras, según informaron los bomberos a la AFP.
En toda Grecia, los bomberos y los servicios de protección civil están en estado de alerta general debido a los fuertes vientos que soplan sobre gran parte del país.
Numerosas regiones, como la de Atenas, parte del Peloponeso, Creta y un gran número de islas del mar Egeo, han sido clasificadas con un riesgo de incendio "muy elevado" de nivel 4 en una escala de cinco niveles.
La geografía insular del país "complica el despliegue rápido de los equipos de rescate", reconoció en una rueda de prensa la noche del jueves Vassilis Vathrakogiannis, portavoz de los bomberos, precisando que se habían enviado refuerzos a Creta.
"Las condiciones deberían deteriorarse aún más en los próximos días", agregó.
AFP

