En la industria de los perfumes, el llamado “ámbar gris” es sumamente preciado por sus propiedades.
En las entrañas de un cachalote muerto en una playa de La Palma, en las islas Canarias, en España, los científicos encontraron un impensado tesoro. Se trata de una formación intestinal de 9 kilos, de lo que se conoce como “ámbar gris”, la cual, según la prensa local, estaría valuada, por su peso y su tamaño, en US$500.000, informó la BBC.
Para el animal esta piedra intestinal fue la causa de su muerte. Pero en la industria de los perfumes, el llamado “ámbar gris” es sumamente preciado por sus propiedades. Pero los expertos estiman que solo del 1% al 5% de los cachalotes lo llegan a producir, lo cual eleva su valor.
"El ámbar gris tiene un aroma muy particular", había explicado en 2o15 a la BBC Mundo la fundador de la empresa de perfumes británica Shay & Blue, Dom Devetta. "Su aroma es intenso, dulce, animal. Añade una capa dentro de la fragancia que le da un toque de pasión, sensualidad, sexualidad y eso es algo difícil de lograr", había señalado en aquel momento.
"También ayuda a que el perfume permanezca por más tiempo en la piel, aunque como cualquier otro aroma, no es para todo el mundo", añadió el experto en fragancias.
El cetáceo de 13 metros de largo y unas 20 toneladas había sido encontrado en la playa de Nogales, en La Palma, a mediados de mayo. Tras unas semanas de estudios forenses, los investigadores del Instituto Universitario de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria (IUSA) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria revelaron el mes pasado que lo que desencadenó la muerte del animal fue esa piedra en el colon que le causó una obstrucción del intestino.
Este tipo de “piedras” se forman por los alimentos que consumen los cachalotes, como los picos de calamar, que son muy duros. Aunque pueden ser eliminados a través de las heces o vomitados, en algunos casos terminan siendo una complicación para los animales.
“Igual que en el riñón, cuando se forma un núcleo que comienza a calcificarse. Esto igual. Imagina un pico que no sale bien porque el intestino no funciona bien, no lo protege bien, o que simplemente queda atrapado, empieza a formar una piedra”, expuso Antonio Fernández, catedrático de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, a la cadena RTVC.
La obstrucción llevó al animal a sufrir una colitis difteroide que provocó que las bacterias del intestino llegaran a la sangre, causando hemorragias en muchos órganos.

