"Yo honestamente lo que le regalaría al fiscal son algunos tratados de Derecho Penal. Por mucho que grite ‘justicia’ o ‘corrupción’, dijo un sinfín de disparates jurídicos", agregó el presidente argentino.
El presidente argentino, Alberto Fernández, defendió este miércoles a la vicepresidenta argentina, Cristina Fernández, al asegurar que “no cometió ningún delito", luego de que el fiscal Diego Luciani solicitara una condena de 12 años de prisión en su contra por presuntas irregularidades en la adjudicación de obra pública cuando era mandataria (2007-20015).
En una entrevista televisiva por el canal de noticias TN, Alberto Fernández dijo que “Cristina Fernández de Kirchner no cometió ninguno de los delitos que se le atribuyen”.
Fue en ese marco que le consultó sobre cómo toma que la Corte haya pedido que se refuerce la seguridad de jueces y fiscales, y Fernández respondió: “Si alguien está pensando que hay alguien pensando en matar al fiscal Lucciani… yo honestamente lo que le regalaría al fiscal son algunos tratados de Derecho Penal. Por mucho que grite ‘justicia’ o ‘corrupción’, dijo un sinfín de disparates jurídicos”.
La anterior pregunta se enmarcó por parte de los periodistas en lo sucedido en 2015 con el fiscal Alberto Nisman: el fiscal fue encontrado muerto en su apartamento el 18 de enero de 2015, luego de acusar a la presidenta Cristina Kirchner por el presunto encubrimiento de los iraníes señalados como autores del atentado contra la Asociación Mutual Israelita de Argentina (AMIA), el 14 de julio de 1994, que causó 85 muertos.
“Lo que le pasó a Nisman es que se suicidó, hasta acá no se probó otra cosa. Espero que no haga algo así el fiscal Luciani”, dijo Fernández.
En tanto, agregó que la actuación del fiscal Luciani le parece “un disparate”. “De una debilidad jurídica asombrosa. Aspiro a que la Justicia encauce la situación”, afirmó.
La vicepresidenta está acusada de por asociación ilícita y administración fraudulenta de fondos públicos, ante supuestas irregularidades en la concesión de 51 obras públicas a firmas pertenecientes al empresario Lázaro Báez durante su mandato y el de su marido, el fallecido Néstor Kirchner (2003-2007), en la provincia de Santa Cruz (Patagonia), cuna política del kirchnerismo.
El lunes pasado, en su alegato final, Luciani, además del pedido de 12 años de prisión, solicitó que Cristina Fernández sea inhabilitada de manera perpetua para desempeñar cargos públicos.
Por su parte, el jefe de Estado consideró que hay “carencia de pruebas” y tildó el juicio de “disparate jurídico”.
“Más allá de la carencia de pruebas que el fiscal demostró, partía de una premisa insólita que decía que ella como presidenta no pudo no saber lo que pasaba”, indicó Alberto Fernández.
“En esta causa, Cristina Fernández no tiene nada que ver, no tengo ninguna duda. ¿Quién va a querer ser presidente en la Argentina si va a tener que hacerse responsable de todo lo que pasa debajo de su Gobierno?”, agregó.
La posibilidad de un indulto
Durante la jornada del miércoles, un exmiembro de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Zaffaroni, pidió un “indulto presidencial” para la vicepresidenta en caso de que sea condenada en el juicio oral que afronta desde mayo de 2019 y cuya sentencia podría conocerse a finales de este año.
Consultado sobre este tema, el presidente argentino, dijo que “la que no quiere pensar en un indulto es Cristina (Fernández) y el indulto es una rémora que quedó en la Constitución Nacional, de la monarquía”.
“El indulto supone el funcionamiento de una Justicia en un sistema republicano que funciona pleno, y nosotros tenemos una justicia selectiva, que se aplica en favor de poderosos, donde los poderes fácticos operan e influyen y todos los saben”, afirmó Alberto Fernández.
Con información de EFE




