Papa Francisco apareció por sorpresa en la plaza de San Pedro del Vaticano durante la misa del Domingo de Ramos

El pontífice argentino, de 88 años, apareció sentado en su silla de ruedas con un aspecto bastante saludable, sin cánulas nasales para el oxígeno. 

El papa Francisco, convaleciente tras una grave neumonía bilateral, apareció este domingo por sorpresa en la plaza de San Pedro del Vaticano, donde saludó a los fieles y religiosos durante la misa del Domingo de Ramos.

El pontífice argentino, de 88 años, apareció sentado en su silla de ruedas con un aspecto bastante saludable, sin cánulas nasales para el oxígeno.

Durante su breve aparición, dio la vuelta a la plaza y estrechó las manos de los fieles. También repartió dulces a los niños, antes de desear desde el altar situado frente a la Basílica de San Pedro un "feliz Domingo de Ramos, feliz Semana Santa".

En su oración dominical del Ángelus, transmitida este domingo por el Vaticano, el papa agradeció a los fieles por sus oraciones y pidió la paz en el mundo, con un pensamiento especial para las víctimas del derrumbe de una discoteca en Santo Domingo.

El pontífice no había celebrado esta oración desde el pasado 9 de febrero, debido a sus problemas de salud y a su hospitalización.

Durante el rezo, también recordó que "el 15 de abril marcará el triste segundo aniversario del inicio del conflicto en Sudán, que ha causado miles de muertos y ha obligado a millones de familias a huir de sus hogares".

"No olvidemos tampoco al Líbano, donde la trágica guerra civil comenzó hace cincuenta años: con la ayuda de Dios, que viva en paz y prosperidad", añadio.

El papa también hizo referencia a otros conflictos en la oración. "Que la paz llegue finalmente a países atormentados como Ucrania, Palestina, Israel, la República Democrática del Congo, Birmania y Sudán del Sur", dijo.

El líder de la Iglesia católica pasó más de cinco semanas ingresado en el hospital Gemelli de Roma para tratar una neumonía en ambos pulmones.

En convalecencia desde su regreso al Vaticano el 23 de marzo, sigue debilitado tras esta enfermedad que puso en peligro su vida y ha reducido drásticamente sus actividades.

Los médicos le recomendaron reposo durante dos meses y a pesar de la mejora de su estado de salud, aún no hay nada decidido sobre su participación en las ceremonias religiosas de la Semana Santa.