El ataque ocurrió en 2003, cuando la víctima fue interceptada cerca de la autopista M61, arrastrada hacia unos arbustos y sometida a golpes, estrangulamiento y abuso sexual.
Más de dos décadas después de un violento ataque sexual ocurrido en el Reino Unido, la Justicia logró condenar al responsable de la violación de una mujer en 2003, en un caso que se extendió durante años y que volvió a tomar relevancia tras la aparición de nuevas pruebas, según informaron medios locales.
Un jurado del Tribunal de la Corona de Manchester declaró culpable a Andrew Malkinson, de 52 años, por la agresión ocurrida en Salford, dentro del área de Gran Manchester. El ataque tuvo lugar durante la madrugada, cuando la víctima fue interceptada cerca de la autopista M61, arrastrada hacia unos arbustos y sometida a golpes, estrangulamiento y abuso sexual.
Por este hecho el guardia de seguridad Andrew Malkinson había sido condenado en 2004 a cadena perpetua, luego de ser identificado en una rueda de reconocimiento. Malkinson sostuvo su inocencia desde el inicio, pero permaneció 17 años en prisión antes de recuperar la libertad en 2020.
El caso dio un giro clave en 2022, cuando nuevas pruebas de ADN, obtenidas de la ropa de la víctima, permitieron identificar a Paul Quinn como el autor del ataque, con una probabilidad de coincidencia de uno entre 1.000 millones. A partir de ese hallazgo, los investigadores reconstruyeron la vida del acusado desde la época del crimen hasta la actualidad, lo que permitió ubicarlo y llevarlo a juicio.
En el momento de la violación, Quinn vivía en Little Hulton, a pocos kilómetros del lugar del ataque. Durante el proceso judicial no pudo ofrecer una explicación convincente sobre la presencia de su ADN en la escena, limitándose a señalar que en ese período de su vida había mantenido múltiples relaciones sexuales. La Fiscalía descartó esa versión y sostuvo que las pruebas lo vinculaban directamente con el crimen.
El juicio, que se extendió durante seis semanas, concluyó con la declaración de culpabilidad por dos cargos de violación, además de causar lesiones corporales graves e intentar asfixiar a la víctima para dejarla inconsciente durante el ataque. Las autoridades señalaron que Quinn cuenta con antecedentes por delitos sexuales y hechos de violencia, lo que refuerza la gravedad del caso.
Tras el veredicto, Malkinson expresó su conformidad con el resultado alcanzado. “Me complace que finalmente se haya logrado justicia para la víctima, para mí y para el público”, afirmó, al tiempo que cuestionó el tiempo que llevó identificar al verdadero responsable.

