"Soy afortunado; no recuerdo mucho y todavía me duele la cabeza y el cuello, pero sigo vivo", expresó.
Ljubisa Karović, el hombre que fue sujetado de las piernas por su esposa luego de que una ventanilla del avión en que viajaban se desprendiera, dijo que "lo que recuerda" del momento es la explosión del vidrio.
Fueron minutos de suma tensión en el vuelo de Grecia a Alemania de la aerolínea Ryanair del pasado 10 de julio, que tuvo como protagonistas a una pareja serbia.
Todo sucedió minutos después del despegue: en determinado momento se desprendió por completo una ventanilla, lo que obligó a suspender el recorrido y regresar al aeropuerto.
De acuerdo al relato de su esposa, Svetlana Grković, él permaneció "fuera hasta la altura del pecho" durante dos minutos. "Reaccioné de inmediato y le agarré las piernas. Pensé: 'Si morimos, moriremos juntos' ", declaró la mujer días después del accidente.
Este miércoles, en entrevista con The Guardian Karović sostuvo que "la explosión es el ruido que precede al caos, el ruido que siempre está ahí cuando cierro los ojos para dormir".
Video: en pleno vuelo se desprendió una ventanilla de un avión que iba de Grecia a Alemania
"Soy afortunado; no recuerdo mucho y todavía me duele la cabeza y el cuello, pero sigo vivo", manifestó el empresario, que lucía un cuello ortopédico.
"Podría haber sido por el cinturón de seguridad el hecho de que estuviera sujeto o tal vez sea el destino. Creo en Dios y le doy gracias todos los días. Me dicen que me desmayé dos veces dentro del avión y que mi cara se hinchó y deformó debido a la presión", apuntó.

