El hecho ocurrió en julio de 2023 cuando Erin Patterson recibió a los familiares de su marido -del cual estaba separada, pero no divorciada- para un almuerzo que comenzó con una oración y conversación animada, y que terminó con tres de sus invitados muertos.
“Los envenenaste a todos”: cuando se enfrentó a la homicida en el hospital, eso fue lo que pensó el doctor que trató a dos de las cuatro personas que fueron envenenadas con hongos durante un almuerzo por una mujer en Australia, quien esta semana fue hallada culpable por la Justicia.
El hecho ocurrió en julio de 2023 cuando Erin Patterson recibió a los familiares de su marido -del cual estaba separada, pero no divorciada- para un almuerzo que comenzó con una oración y conversación animada, y que terminó con tres de sus invitados muertos.
El 29 de julio de 2023 la anfitriona recibió para el almuerzo a Don y Gail Patterson, padres de su esposo Simon, de quien estaba separada pero aún legalmente casada. También estuvieron invitados la tía de Simon, Heather, y su esposo Ian, un pastor local. Simon también estaba invitado pero canceló a último minuto.
Patterson preparó un plato de carne con hojaldre, que sirvió acompañado de una salsa con hongos picados. Las setas Amanita phalloides se confunden fácilmente con otras variedades de hongos comestibles y, al parecer, tienen un sabor dulce que oculta su potente toxicidad. El veneno que contenían los hongos invadió rápidamente los cuerpos de los comensales, desencadenando efectos devastadores. Don, Gail y Heather murieron en una semana.
Poco después de lo sucedido, Heather e Ian se presentaron en el Hospital Leongatha con síntomas muy fuertes, similares a los de una gastroenteritis grave; sin embargo, los tratamientos no daban resultados.
Allí los recibió y trató el doctor Chris Webster, quien, tras el juicio de esta semana, habló con BBC News y recordó lo sucedido.
Consultada por sus últimos pasos, en pos de recrear lo que podría haberle hecho mal, Heather le describió al doctor Webster haber pasado una tarde "encantadora" en la casa de Erin, según recordó el médico en el juicio. "En un momento le pregunté a Heather a qué sabía el platillo y me dijo que estaba delicioso", dijo Webster.
Pero todo cambió cuando recibió una llamada del médico que trataba a Don y Gail en el Hospital Dandenong, a poco más de una hora de allí: el problema no estaba en la carne sino en los hongos que la acompañaban, y quienes la habían consumido corrían un grave riesgo de muerte.
Fue allí cuando la autora del platillo mortal se presentó en el hospital con síntomas de gastroenteritis "Le pregunté: 'Espera, ¿cómo te llamas?'. Y me respondió: 'Erin Patterson'", recordó Webster. Y ahí se dio cuenta: “Es la chef”.
"Lo sabía. Pensé: ‘Bueno, sí, lo conseguiste, individuo atroz. Los envenenaste a todos'", recuerda haber pensado horas más tarde el doctor.
Pero, ¿cómo empezó a sospechar de ella? ¿Por qué no era una víctima y sí responsable? En su interrogatorio médico, el doctor Webster le preguntó sobre el origen de los hongos que utilizó en su preparación. "Su respuesta fue una sola palabra: Woolworths -una reconocida cadena de supermercados locales-. Y de repente todo cobró sentido en mi cerebro", afirmó Webster.
¿Por qué eso hizo un clic en la mente del doctor? Porque le pareció una respuesta poco probable. Y es que admitir que había recolectado hongos silvestres, como hacen muchos lugareños, no habría sido para nada sospechoso. Pero decir que provenían de una importante cadena de supermercados, que suelen cumplir con estrictas normas de seguridad alimentaria, sí era raro. Además, afirmó el doctor, no hubo ninguna reacción preocupada por parte de Erin ante el cuadro de las otras personas.

