Más de 3.000 personas marcharon anoche bajo la consigna "verdad, justicia y reparación"; las actividades continúan hoy y se extenderán durante todo el fin de semana.
Se conmemoran 100 años de que un millón y medio de armenios murieran a manos de turcos-otomanos entre 1915 y 1923. Por esta razón unas 3.000 personas marcharon anoche por el centro de Montevideo recordando el genocidio del pueblo armenio. La actividad fue organizada por jóvenes de la colectividad, comenzó en la explanada de la Intendencia de Montevideo y fue hasta la Plaza Independencia donde se leyó una proclama y se realizó un espectáculo artístico. La consigna de la noche fue “verdad, justicia y reparación”, y la demanda principal fue que Turquía reconozca el genocidio.
Este viernes 24, al igual que todos los 24 de abril, la Comunidad Armenia se reunirá en la Plaza Armenia a las 14.30 horas. Esta plaza fue inaugurada por el presidente José Mujica y cuenta con una cruz de piedra traída de Armenia. En 1965, Uruguay se transformó en el primer país del mundo en reconocer el genocidio armenio.
Además del acto de recordación tradicional, a las 18.30 horas en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo se realizará el acto central de la Comunidad Armenia y luego, a las 21 horas, se realizará un concierto en el que participará el coro y la orquesta sinfónica del Sodre.
En la mañana del domingo 26 (9.30 horas) se realizará un culto en recordación y a las 11 horas una santa misa celebrada por el cardenal de Montevideo, Daniel Sturla y concelebrada por el monseñor Exarca Vartán Boghossian y sacerdotes convocado por la Iglesia Católica Armenia.
La fecha del comienzo del genocidio se conmemora el 24 de abril de 1915, el día en que las autoridades otomanas detuvieron a 235 miembros de la comunidad de armenios en Estambul. Posteriormente el gobierno ordenó la expulsión de toda la población armenia, que tuvo que caminar cientos de kilómetros por el desierto, sufriendo hambre, sed, robos y violaciones por parte de los gendarmes musulmanes que debían protegerlos, a menudo en combinación con bandas de asesinos y bandoleros.
