Desde setiembre, la ANEP implementará un plan piloto que incluye cámaras de reconocimiento facial para controlar la asistencia de los estudiantes, como una de las medidas para combatir el ausentismo en la educación media.
La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) se comprometió a “revisar” qué aspectos se pueden “mejorar” del plan piloto con cámaras de reconocimiento facial para controlar asistencia en liceos, a raíz de “preocupaciones legítimas” que fueron planteadas a las autoridades por parte de la comunidad educativa del liceo de Piriápolis (Maldonado), donde en setiembre comenzará a probarse el sistema. Así lo indicó a Telemundo el titular de la ANEP, Pablo Caggiani.
Desde setiembre, la ANEP implementará un plan piloto que incluye cámaras de reconocimiento facial para controlar la asistencia de los estudiantes, como una de las medidas para combatir el ausentismo en la educación media.
Este miércoles, Telemundo fue hasta el liceo de Piriápolis, donde comenzará a probarse el plan piloto, que también incluye otros dos sistemas de monitoreo, a través de la conexión vía Wi-Fi y una aplicación en el celular. Allí, estudiantes, padres y docentes se mostraron críticas con las medidas, sobre todo con el reconocimiento facial, aludiendo a la sensibilidad de que se manejen los datos biométricos de los adolescentes.
Ante esto, las autoridades de ANEP se hicieron presentes en el liceo de Piriápolis y recogieron las inquietudes planteadas.
“Ayer en la noche estuvimos en una reunión con familias, estudiantes y docentes, donde plantearon un conjunto de preocupaciones vinculadas a este piloto. Es una experiencia que lo que pretende es probar tres instrumentos para tomar la asistencia automáticamente. El instrumento con reconocimiento facial es el que merece muchas observaciones por parte de la comunidad. Nosotros nos comprometimos a trasladar esto a los equipos que están trabajando este tema para ver qué modificaciones se pueden hacer al piloto de forma de probar instrumentos que nos permitan tener reportes en tiempo real de la asistencia. Esto implica poder formular políticas para intervenir oportunamente por parte de la administración, pero también informar a las familias sobre la asistencia de los gurises a través de mecanismos que sean de consulta diaria”, dijo Caggiani este miércoles a Telemundo.
“Vamos a estar revisando qué es lo que tenemos para mejorar en virtud de un conjunto de preocupaciones legítimas que fueron planteadas tanto por los gurises, sus familias y los docentes”, agregó Caggiani.
En cualquier caso, el presidente de la ANEP volvió a reconocer qué él mismo tiene dudas sobre el sistema de reconocimiento facial. “De los tres instrumentos, yo soy bastante cauteloso con el de la cámara, por las razones que se han planteado en la conversación pública, de los datos biométricos y de cómo los cuidamos, pero más por otra razón, que es que en la adolescencia los gurises hacen ensayos de vida, que están en una zona gris, no están dentro del código que plantea el mundo adulto. Por lo tanto, colocar una cámara puede desestimar que los gurises asistan al centro educativo. Y el propósito de esta administración es que todos los niños y adolescentes estén en una institución educativa todos los días”, dijo.
No obstante, consideró que la ANEP tiene que “poder dar cuenta” de si los estudiantes están o no en los centros, pero “cuidando sus datos”: “Las instituciones educativas reciben en general a estudiantes que son menores de edad, todos los días. Y nosotros tenemos que poder dar cuenta de si esos gurises están o no están, y tener información para que la familia tenga conocimiento de qué es lo que pasa con los gurises. La administración tiene que cuidar que esos datos que colecta sobre los estudiantes estén a resguardo, porque son sensibles y de menores de edad, pero tenemos que saber quién está y quién no en las instituciones”.
“Estamos evaluando los pros y contras, y la seguridad de los datos de los gurises. Cualquier política pública que pretende transformar la realidad tiene que ser objeto de una conversación pública, y tanto lo que plantean los estudiantes, docentes, familias y actores de la oposición es de recibo y hay que analizarlo y evacuar dudas”, apuntó Caggiani.
El problema del ausentismo
El gobierno nacional está preocupado por las tasas de ausentismo en centros educativos del país. Según Caggiani, este problema viene desde antes de la pandemia, pero la situación sanitaria lo agravó.
“Uruguay tenía un problema de ausentismo antes de la pandemia. La pandemia desparramó esto en todos los países del mundo. Y nosotros después de la pandemia no hemos dado pie con bola, hemos aumentado la cantidad faltas de los gurises en todos los niveles y modalidades”, dijo Caggiani.
“Hoy tenemos que si contamos las inasistencias de nuestros estudiantes, hay estudiantes que tienen un año menos de escolaridad; es decir que la cantidad de faltas que acumulan es como si un año no fueran a la escuela, el liceo o la UTU”, agregó el presidente de ANEP, y apuntó que “hay posibilidades de mejora”.
