En junio de este año se registró la proporción más baja de aprobación de la serie, cuando apenas un quinto aprobaba y casi dos tercios desaprobaba.
Luego de un año y medio de gestión, el 26% aprueba el desempeño de Yamandú Orsi como presidente y el 57% lo desaprueba. Un 10% adicional ni aprueba ni desaprueba, y otro 7% no tiene opinión.
Hoy casi la mitad de los votantes del Frente Amplio aprueba la gestión presidencial y casi un tercio la desaprueba. Entre los votantes de la coalición 8 de cada 10 desaprueban. Entre los menos politizados, que no dicen o no recuerdan su voto, más de dos tercios desaprueban y sólo el 14% aprueba. Tanto entre los frenteamplistas como entre los coalicionistas las críticas disminuyen respecto a lo que se registraba en junio y aumenta un poco la proporción que aprueba el desempeño de Orsi.
Si se analiza la evolución de los juicios desde el inicio de su gestión, se observa que el año pasado la aprobación de la gestión presidencial fue aumentando hasta setiembre, cuando el 43% aprobaba, y desde entonces empezó a caer. En junio de este año se registró la proporción más baja de aprobación de la serie, cuando apenas un quinto aprobaba y casi dos tercios desaprobaba. La encuesta actual corta la tendencia: aunque el balance de juicios sigue siendo negativo, sube 6 puntos porcentuales (de 20 a 26%) la proporción que aprueba, y baja 8 puntos (de 65 a 57%) la proporción que desaprueba.
Sigue habiendo más personas que simpatizan con Orsi que las que aprueban su gestión: hoy 43% expresa simpatía y 42% antipatía. Entre los frenteamplistas, más de 7 de 10 sienten simpatía hacia él; entre los demás votantes la mayoría expresa antipatía, y ese sentimiento es más extendido entre los votantes de la Coalición –63% siente antipatía hacia Orsi y apenas 17% simpatiza.
Y si se sigue la tendencia, se observa que la popularidad también aumenta, incluso más de lo que mejoran los juicios sobre la gestión. Desde junio aumenta 9 puntos porcentuales la simpatía (de 34 a 43%), y disminuye 10 puntos la antipatía (de 52 a 42%).
La evolución de la aprobación presidencial desde inicios de siglo muestra que, a pesar de la mejora, la actual sigue siendo una de las más bajas registradas. Solo el presidente Jorge Batlle durante la crisis de 2002 y sus secuelas registraba una aprobación menor. Pero Vázquez durante su segunda presidencia tuvo una etapa difícil, y cerca del final de su gestión tenía un porcentaje de aprobación apenas mayor al que registra hoy Orsi.
Como se observa en la gráfica de la aprobación presidencial a lo largo del último cuarto de siglo, todos los presidentes han visto caer su aprobación a mediados de su gestión, pero después tienden a recuperar apoyo cerca del final de su mandato. Orsi es diferente porque su caída ocurrió muy pronto, pero esta medición sugiere que está logrando recuperarse de ese momento crítico. Sin embargo, habrá que esperar a la próxima medición para ver si esa tendencia se consolida, o si vuelve al escenario anterior de caída.
La recuperación que registra esta encuesta es pequeña, y un gobierno que experimenta una crisis tan temprano en su gestión debe estar preparado para que cualquier otro error sea penalizado con aún más vigor. Pero en este momento parece que algunos electores dejaron atrás las críticas y vuelven a mirar con más aprecio al presidente como persona e incluso a la forma en que está gobernando.
Esta nota presenta los resultados de una encuesta nacional telefónica (a teléfonos fijos y celulares) de CIFRA en todo el país: 1000 entrevistados entre los días 7 al 18 de agosto de 2026.






