Fallecieron dos mujeres y un niño luego de que explotara una garrafa.
La explosión de una garrafa en un kiosco de Artigas durante el carnaval el domingo pasado sumó dos víctimas nuevas a la mujer que ya había fallecido. El saldo fue de una mujer de 33 años, su hijo de ocho y otra mujer de 25, que fueron primero tratados en el departamento trasladados en ambulancia a Montevideo pesar de que la Fuerza Aérea tenía disponible un helicóptero.
El episodio mostró falta de comunicación entre los diferentes organismos de salud. Según la Fuerza Aérea, la coordinadora de los hospitales del interior de ASSE postergó el traslado y luego informó que se había realizado por tierra; la gerenta asistencial de ASSE dijo que la orden de que el traslado se realizara de esa forma vino del Centro Nacional de Quemados, pero desde este dijeron a Telemundo que solamente asesoran durante los traslados y no deciden cómo ese traslado se lleva a cabo.
De cualquier manera, tanto desde el Cenaque como desde ASSE destacaron que el estado de los tres pacientes era de gravedad extrema. El Dr. Gastón Burghi, profesor adjunto de Medicina Intensiva, dijo a Telemundo que las muertes se dieron por la intoxicación sufrida en el incendio más que por las quemaduras. Burghi afirmó que un traslado más rápido probablemente no habría cambiado el resultado: por ejemplo, las dos mujeres habían sufrido paros cardíacos que ya les habían dejado secuelas neurológicas graves.
