El presidente de la firma invirtió el dinero de una persona incapaz en instrumentos que no tenía autorizados y que él administraba.
El Banco Central del Uruguay (BCU) intervino preventivamente al corredor de bolsa Grupo Bursátil Uruguayo (GBU), suspendió sus actividades y sustituyó a sus autoridades. El presidente de la firma invirtió el dinero de una persona incapaz en instrumentos que no tenía autorizados y que él administraba.
El BCU tomó la decisión después de constatar una serie de irregularidades en las inversiones que la corredora de bolsa realizó y que involucraron a una persona incapaz, que era el beneficiario final de una empresa.
La maniobra comenzó en 2018, cuando por orden judicial se dispuso que se vendieran acciones que tenía la empresa y que se invirtiera en títulos de deuda pública uruguaya.
El curador de la persona incapaz decidió que el presidente de GBU, Álvaro Correa, sea el asesor de estas inversiones.
Pero el corredor de bolsa no cumplió con lo que dispuso el juez y decidió invertir los fondos en un producto forestal de oferta privada, que él mismo administraba, y que tenía domicilio en Islas Vírgenes Británicas.
Este tipo de inversiones implican un riesgo mayor a las que el curador había autorizado, que era en bonos que emite el Estado uruguayo. Además, el horizonte temporal del producto al que fueron los fondos era de 18 a 20 años, lo que hacía que careciera de liquidez.
Las inversiones que pretendía el curador de la persona incapaz tenían un plazo de uno a tres años. En la jerga bursátil esto significa que el cliente había autorizado inversiones conservadoras, pero el corredor de bolsa cambió ese perfil hacia uno “agresivo”, aunque nunca se lo comunicó.
Además, Correa ordenó transferencias a una empresa que, según la investigación del BCU, habría cesado sus actividades en noviembre de 2022.
El regulador uruguayo detectó que desde 2019 a 2024 se realizaron varias operaciones de compra y ventas que no tenían autorización.
En la resolución del BCU también se hace referencia a que Álvaro Correa nunca informó que había conflicto de intereses, porque además de ser el presidente de Grupo Bursátil Uruguayo era el director del producto forestal en el que decidió invertir el dinero de la persona incapaz.
Entre 2009 y 2017 Correa fue integrante del Directorio de la Caja de Profesionales.
El Banco Central se enteró de esta situación a través de una nota que le llegó el 7 de noviembre, cuando la persona incapaz ya había fallecido.

