Comenzó a funcionar en Uruguay el nuevo sistema de detección de disparos: ¿en qué consiste y cómo trabaja?

El sistema comenzó a funcionar el jueves en dos áreas específicas. Una tiene una superficie de siete kilómetros cuadrados, la otra cinco. Los lugares son secretos y fueron elegidos en función de la frecuencia con la que se registran disparos en esas zonas. 

En las últimas horas entró en funcionamiento el nuevo sistema de detección de disparos, una tecnología que adquirió el Ministerio del Interior y que se utiliza en más de 130 ciudades del mundo, la mayoría de ellas en Estados Unidos. 

¿En qué consiste este sistema? Se trata de sensores capaces de captar el sonido de los disparos y dar alertas a la Policía. La tecnología permite saber cuántos se efectuaron, dónde, y si fue en el interior de una casa o en el exterior. 

Para eso, se colocan diferentes sensores en la ciudad que reciben el sonido y en función de su ubicación pueden georreferenciar dónde ocurrió. El ruido es analizado por personas que evalúan si se trató de un disparo o, por ejemplo, de un fuego artificial o el escape de una moto. 

Si se trata de un disparo, se avisa a la Policía -en el caso de Uruguay al Centro de Comando Unificado-, desde donde luego derivan a la escena de lo sucedido un móvil policial. 

El sistema comenzó a funcionar el jueves en dos áreas específicas. Una tiene una superficie de siete kilómetros cuadrados, la otra cinco. Los lugares son secretos y fueron elegidos en función de la frecuencia con la que se registran disparos en esas zonas. 

Este sistema sirve para detectar los tiroteos que no se denuncian. Y también tener la capacidad de llegar al lugar donde se encuentra la víctima antes y así responder mejor, capturar al responsable o hallar indicios como casquillos que permitan reunir evidencia clave. 

En algunas partes del mundo donde se ha aplicado hay quienes afirman que el sistema no es del todo fiable y puede conducir a los policías a llegar a puntos donde no hay nada, distrayéndolos del patrullaje. También se dice que puede generar situaciones de riesgo ya que los policías arriban a un lugar pensando que allí hay un arma; cosa que de no ser cierta puede llevar a casos en los que los policías respondan con disparos cuando lo que hay son fuegos artificiales. 

En cualquier caso, el sistema está en marcha en nuestro país y a evaluación del Ministerio del Interior.