La orden de montar en ese lugar un punto de venta de estupefacientes fue impartida por una organización criminal liderada desde la cárcel.
Un joven y un adolescente fueron condenados por el asesinato de un hombre en una boca de venta de drogas en Colonia. La investigación determinó que los asesinos pretendían apoderarse del lugar donde estaba la víctima para vender drogas, una orden impartida por una organización criminal liderada desde la cárcel.
El crimen en cuestión ocurrió en la noche del 31 de octubre de 2025 en una vivienda ubicada en el barrio El General de la ciudad de Colonia: “En el lugar se encontraban dos víctimas, una de ellas acompañada por su pareja, además de otras personas”, indicó la Fiscalía General de la Nación en un comunicado.
“En cuanto a los hechos que se tuvieron por probados, el adulto condenado concurrió al lugar junto a un adolescente de 14 años. Ambos llegaron caminando y, una vez allí, se produjeron varios disparos con un arma de fuego, impactando en la cabeza de una de las víctimas, quien falleció posteriormente a causa de las lesiones sufridas. Otra de las víctimas, recibió un disparo en el abdomen que le provocó lesiones de gravedad y riesgo de vida, por las que debió ser sometido a distintas intervenciones quirúrgicas. Durante el episodio, las víctimas fueron amenazadas con un arma de fuego y los involucrados exigieron la entrega de sus pertenencias. Se apoderaron de sustancias estupefacientes, un teléfono celular y una motocicleta perteneciente a una de las víctimas, en la que se retiraron del lugar”, agrega el comunicado.
La investigación llevó a las autoridades a detener e imputar a un joven de 20 años y a un adolescente de 14 años.
Según determinaron los investigadores, “el adulto condenado integraba una organización delictiva dedicada al tráfico de sustancias estupefacientes, que operaba en Colonia y en otros departamentos del país”: “En el marco de la Operación Anfisbena se identificó una estructura organizada, encabezada por una persona privada de libertad que impartía órdenes y coordinaba la actividad desde un centro de reclusión. La organización contaba con integrantes que cumplían distintas funciones vinculadas al transporte, la administración y la venta de drogas, así como a la instalación y gestión de puntos de comercialización. En ese contexto, el condenado había llegado al departamento de Colonia en los días previos al hecho para desempeñarse en actividades vinculadas a la venta de estupefacientes”.
En este contexto, se constató que la boca donde ocurrió el asesinato “era un punto de venta que había sido señalado al adulto y al adolescente para que lo ocuparan, en el marco de la operativa de la organización”.
Con todo, la sentencia judicial “consideró acreditada la responsabilidad penal del adulto y computó, entre otras circunstancias agravantes, que el homicidio se cometió para facilitar la apropiación de bienes, que luego de provocar una muerte se intentó dar muerte a otra persona, el uso de un arma de fuego, la colaboración de una persona inimputable, la nocturnidad y la reincidencia”.
Esta semana, el hombre mayor de edad fue condenado como “coautor penalmente responsable de un delito de homicidio muy especialmente agravado complejo, en régimen de reiteración real con un delito previsto en el artículo 31 del Decreto ley N° 14.294 en la modalidad negociación de sustancias estupefacientes agravado, en calidad de autor”. Se le impuso una pena de 25 años de penitenciaría de cumplimiento efectivo.
En tanto, el adolescente fue responsabilizado como “autor responsable de una infracción gravísima a la ley penal tipificada como un delito de homicidio complejo muy especialmente agravado, en reiteración real con una infracción grave tipificada como un delito de suministro de sustancias estupefacientes”.
Se le impuso una medida socioeducativa privativa de libertad con internación en dependencias del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) por un plazo de 3 años y 10 meses, con descuento del período de internación cautelar cumplido.




