El planteo del presidente sobre que sea el sector privado el encargado de la venta de marihuana incrementó las dudas sobre el proyecto que está en el Parlamento.
Desde la Policía, y en particular la Brigada Anti-Drogas, se cuestiona el proyecto de legalización porque se afirma “no resolverá el problema de fondo que es evitar el consumo de pasta base”.
Fuentes de la brigada dijeron a Telemundo que además es impracticable llevar adelante el registro de consumidores tal como lo planteó el presidente dado que nadie que consuma se someterá a ese requisito.
La fuente se preguntó: ¿los conductores de ómnibus, políticos, médicos y policías se anotarían para recibir la marihuana estatal? Y se contestó que no, que seguirán concurriendo a comprarla en el mercado ilegal.
