Eduardo Blasina: “Suspender la suba de gasoil y energía eléctrica en el agro sería una excelente señal”

0

El ingeniero agrónomo y consultor analizó la situación del campo que ha escalado en numerosas manifestaciones.

En el marco de sucesivas movilizaciones y reclamos de los productores rurales y sus gremiales, el ingeniero agrónomo Eduardo Blasina, director de la consultora Blasina y Asociados, analizó la situación.

¿Cuáles son los sectores más comprometidos en el campo?

Todos los sectores, al ser exportadores, están comprometidos al haber un desfasaje entre la inflación del Uruguay y el dólar, este último cae y la inflación persiste en un entorno del 7 %.

Hay sectores como el trigo donde el precio internacional es bajo, donde el invierno pasado no hubo frío sino mucha lluvia, por lo que el rendimiento fue pobre.

El sector lechero está complicado también porque el 2016 fue un año muy malo productivamente por el exceso de lluvias porque el barro en el tambo complica mucho. Además, en una situación muy ajustada, los productores se endeudan para llegar a fin de mes y venden vacas para ello. 2017 fue el año récord de faena de vacas lecheras.

Según Pablo Antúnez, la deuda del sector lechero es de 400 millones de dólares, lo que equivale a la cantidad de vacas actual. ¿Cómo está el sector lechero?

No debemos olvidar la situación de la industria láctea. Recordemos que Venezuela dejó un montón de productos sin pagar y Pili en Paysandú está muy complicada. Me parece que ilustra cómo un sector que hace productos de excelencia, aplica tecnología y esfuerzo no alcanza para tener un pasar relativamente aceptable, y cualquier problema climático genera un problema de endeudamiento difícil de salir.

En el agro los costos de energía son importantes porque siempre la producción es intensiva en el uso de energía: en el transporte de insumos y productos, en la preparación de la tierra, la cosecha y, en el enfriamiento de la leche.

El alto precio de la energía eléctrica y el gasoil en relación con los países vecinos es una carga muy dura de llevar.

El sector arrocero

Los arroceros son un sector que hace todo bien: tiene alto rendimiento, separa por variedades, le da a cada mercado la variedad que le gusta, consigue excelencia y sin embargo el área va bajando. Eso también nos indica que hay un alto costo de energía, ya sea gasoil o energía eléctrica, que es un alto costo de producción. Entonces optan por no correr el riesgo de arrendar tierra para hacer el producto porque aún con altos rendimientos no se logra un margen mínimamente aceptable y se va contrayendo una deuda que es cada vez más difícil de pagar.

¿Cómo está la ganadería?

Tiene una situación interesante por el posicionamiento de la carne uruguaya en el mundo, se han abierto mercados y es cierto que se han hecho cosas. Incluso, lecheros y arroceros tuvieron algunos planes de ayuda para energía eléctrica pero, para la magnitud del problema, es como poner una curita a alguien que se está desangrando.

Tiene que haber un cambio de perspectiva, porque si esta es que los costos van a subir y que el dólar siempre va a estar donde está, es muy difícil invertir o tomar mano de obra. La perspectiva es que el margen siempre se van a ir achicando hasta que sobrevivan solo los muy grandes o vengan del exterior y compren tierra barata porque, en consecuencia de todo esto, la tierra va bajando.

¿Y la soja?  

La soja tiene una demanda muy intensa, pero en Uruguay el área de soja también va bajando. Es el único país del mundo en el que el área va bajando. Entonces algo pasa. La agricultura es una isla de una esperanza de una rentabilidad pero tampoco podemos apostar a que vamos a hacer solo soja.

¿Qué debe hacer el Gobierno para paliar esta situación?

Si pudieran poner en suspenso la suba de tarifas de fin de año, sería una señal contundente de interés en un diálogo constructivo.

¿Proyecciones?

Hay proyecciones oficiales que hablan de crecimiento cero y creo que las exportaciones seguramente bajen porque el crecimiento del 2017 estuvo muy influenciado por lluvias muy favorables para soja y ganadería.