La empresa BYD asegura que la decisión del gobierno es una “señal negativa” que genera “confusión”.
El 70% de los autos eléctricos no estará alcanzado por el gravamen del Impuesto Específico Interno (Imesi) si se consideran los precios actuales del mercado, estima el representante de BYD en Uruguay.
Los autos eléctricos más caros comenzarán a estar gravados con este impuesto desde el 1° de enero. Esta medida genera "incertidumbre", según Santiago Guelfi, director de la firma SadAr, que es la representante en Uruguay de BYD.
"Todas estas son señales negativas que lo único que generan es confusión en el consumidor", indicó. Guelfi dijo que esta decisión se suma a otras "malas señales" como la suba del precio de la energía y de la patente.
Según el empresario, el ritmo de crecimiento del mercado de autos eléctricos se va a detener. "Autos hasta 30 mil dólares de venta al público no sufrirían variaciones porque no tienen impuestos. Arriba de 30 mil empezarían a tener que pagar el impuesto; por ende van a subir de precio. Si hoy hacemos el corte, el 70% no estaría incluido y el 30% sí", manifestó.
El empresario aclaró que esta es una estimación primaria porque el valor final también depende de los costos de la logística y los costos de los importadores.
El importador de BYD cuestionó que el valor definido por el gobierno no se actualice considerando la dinámica del mercado.
