El Mides aseguró que "nadie va a quedar en la calle".
Un operativo de desalojo se llevó a cabo este martes en un edificio ubicado sobre la calle 25 de Mayo, en Ciudad Vieja, donde vivían decenas de familias. La medida fue dispuesta por la Justicia y había sido notificada con antelación a los moradores, quienes durante la jornada debieron retirar sus pertenencias en un plazo otorgado por la Policía.
Según pudo saber Telemundo en el lugar, el edificio presentaba diversas irregularidades, tanto en los contratos de ocupación como en las conexiones de servicios, entre ellas de energía eléctrica. Además, el inmueble registraba importantes problemas de infraestructura.
Quienes residían en el edificio accedían a las viviendas mediante el pago, por única vez, de una "llave" cuyo valor oscilaba entre los $30.000 y los $40.000. Ese dinero era abonado a la persona que ocupaba el apartamento y decidía retirarse, cediendo así el lugar al nuevo ocupante, que luego podía permanecer allí por tiempo indefinido.
En medio del operativo, una de las vecinas dijo que, si bien conocía las condiciones del edificio, la falta de opciones para acceder a una vivienda la llevó a instalarse allí junto a su familia.
"Uno con un sueldo bajo, con más familia, como en el caso mío, con dos hijos sin documentos'", expresó sobre su situación.
La mujer aseguró que el inmueble "no estaba muy adecuado", aunque destacó que allí habían logrado encontrar un lugar para vivir.
"No era de lujos y detalles, pero nos sentíamos bien, nos sentíamos cómodos", afirmó.
También contó que intentó acceder a un alquiler formal, pero que los costos le resultaron imposibles de afrontar.
"Estuve averiguando por una garantía de alquiler. Me dijeron que el apartamento con todo y garantía son $26.000", relató.
En el lugar trabajó personal del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), que acompañó el procedimiento y comenzó a brindar respuestas habitacionales de emergencia a las familias afectadas.
El director nacional de Protección Social del Mides, Daniel Gerhard, explicó que en el inmueble vivían "unos 30 núcleos" y que la mayoría de sus ocupantes eran personas migrantes, aunque también había ciudadanos uruguayos.
"Del Ministerio de Desarrollo Social estamos haciendo acompañamiento y supervisión a todas las circunstancias. Hay personas que ya, habiendo sido notificadas, tenían una alternativa habitacional construida y hay personas que no", señaló.
Gerhard informó que la cartera trasladará a 20 personas, principalmente niños y madres migrantes, a una casa especialmente acondicionada para este tipo de situaciones.
"Estamos por trasladar a 20 personas, muchos de ellos niños y niñas, migrantes, a una casa que habilitamos para estas circunstancias", indicó.
El jerarca aseguró que "a la intemperie no va a quedar nadie" y remarcó que el ministerio ofrecerá respuestas de 24 horas para todos los casos. Explicó que la vivienda cuenta con cinco habitaciones y dos baños y fue preparada para recibir a familias con mayor vulnerabilidad, priorizando a madres con hijos y mujeres embarazadas.
Las personas que no sean trasladadas a esa casa serán derivadas a otros "dispositivos", como refugios o centros de atención, según la integración de cada familia y sus necesidades específicas.
Consultado sobre las pertenencias de las familias, Gerhard señaló que el ministerio también trabaja para dar una respuesta a esa situación. En el caso de quienes sean trasladados a la casa del Mides, sus muebles y efectos personales serán llevados junto con ellos. Para quienes ingresen a refugios, el organismo procura encontrar un lugar donde puedan guardar sus pertenencias de forma provisoria.
El director de Protección Social afirmó además que el Mides ya venía trabajando con las familias antes del desalojo, en coordinación con otras instituciones del Estado y con el Ministerio de Vivienda, tramitando subsidios de alquiler para algunos de los afectados.
"Lo que pasa es que a veces los tiempos de los fallos judiciales y de las respuestas interinstitucionales no se dan como deberían darse para evitar estas situaciones", sostuvo.
Por otra parte, asistentes sociales del ministerio señalaron que un desalojo de estas características en pleno invierno dificulta las tareas de inclusión social, y apuntaron que la medida respondió a una resolución del Poder Judicial.
El abogado del propietario del edificio explicó que uno de los factores que motivó el desalojo fue el estado de la construcción. Según indicó, en el subsuelo, de aproximadamente tres metros de altura, se rompieron los caños sanitarios, lo que provocó la acumulación de aguas residuales y generó un importante problema sanitario.
🏢Desalojan edificio en Ciudad Vieja que estaba ocupado y que además era utilizado como escondite de delincuentes.
Lo cuenta @EmiWigman pic.twitter.com/QCvbCNpSaq
— Telemundo (@TelemundoUY) August 4, 2026
El edificio también había sido señalado anteriormente por problemas de inseguridad, debido al funcionamiento de bocas de venta de drogas en algunos apartamentos. Sin embargo, cuando la Policía ingresó para concretar el procedimiento no encontró actividad vinculada a esos hechos.
Los ocupantes dispusieron de unos 30 minutos para comenzar a retirar sus pertenencias. Debido a que el edificio tiene varios pisos, el traslado de muebles y electrodomésticos se realizó por las escaleras, con apoyo de camiones y camionetas, lo que obligó a cortar parcialmente el tránsito sobre la calle 25 de Mayo mientras avanzaba el operativo.

