Familiares advierte que varios "desaparecidos no tienen completa la ficha del ADN" y que restos sin identificar podrían ser de "alguna argentina"

"En la medida que no existen muestras suficientes de cada desaparecido para contrastar, es imposible llegar a la identificación de los restos”, señaló Errandonea.

Tras varias semanas de espera, finalmente no se pudieron identificar los restos hallados en el Batallón de Infantería Nº14 de Toledo, en Canelones. La coordinadora del Equipo de Antropología Forense, Alicia Lusiardo, informó el viernes en conferencia de prensa que los análisis “no han arrojado ninguna coincidencia estadísticamente significativa y, por lo tanto, concluyente en términos de identificación”, pero que sí confirmaron que “los restos son femeninos”. ¿Por qué no se pudieron identificar los restos? ¿Qué hace falta?

En diálogo con Telemundo,  Ignacio Errandonea, integrante de la organización Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, explicó que esta situación se debe a que “hay un porcentaje relativamente importante de desaparecidos que no tienen completa la ficha del ADN”.

Restos hallados en Batallón Nº 14 no pudieron ser identificados; quedó establecido "el contexto de violencia y que se trata de detenida desaparecida"

Pero, vayamos un paso atrás: ¿cómo funciona el banco de información genética con el que se comparan los datos de ADN encontrados en los restos óseos? “Las muestras se toman con un pinchazo en el dedo, se toman un par de gotitas de sangre. Eso se guarda, y se manda una copia para el banco en Argentina, y otra copia queda acá guardada como respaldo”, explicó Errandonea.

Ese proceso inició una vez instaurada la Comisión para la Paz, desde el año 2000. “Se comenzó con el tema de las muestras de ADN en el 2000 y algo. Ahí se empezaron las extracciones de muestras, que primero las hacía Policía Técnica con el Banco de Órganos. En los últimos años lo venimos haciendo Madres y Familiares. Pero ese banco no está completo. Por lo tanto, tuvimos este contratiempo. En la medida que no existen muestras suficientes de cada desaparecido para contrastar, es imposible llegar a la identificación de los restos”, señaló Errandonea.

El fiscal de delitos de lesa humanidad, Ricardo Perciballe, detalló a Telemundo que hay seis mujeres detenidas desaparecidas (de un universo de 39) de las que no se cuenta con "ninguna información" genética, mientras que hay otras 12 en las que la información es "insuficiente".

Esa falta de datos genéticos se da por dos situaciones: porque hay familiares que no han podido -por diferentes circunstancias- aportar su muestra de ADN o porque no necesariamente se trata de uruguayos los restos que se encuentran en predios militares.

“El banco que está ubicado en Córdoba extrae el ADN de los restos óseos. La comparación la hace el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que es reconocido a nivel internacional y tiene muchísima experiencia. Gran parte de nuestros familiares fueron desaparecidos en Argentina. Por lo tanto, siempre hay que comparar lo que tenemos acá con lo que hay en Argentina”, señaló Errandonea, y agregó: “Estos restos que no pudimos identificar hasta el día pueden ser de alguna argentina también”.

En ese sentido, Errandonea recordó que en Uruguay “hubo muertos y desaparecidos argentinos”, dado que el “intercambio durante todo el terrorismo de Estado en el Cono Sur fue muy grande”: “Los militares uruguayos operaban en Argentina, en Chile, en Paraguay, en Brasil; y, a su vez, esas fuerzas militares también operaban en nuestro territorio. La búsqueda no puede ser solamente por país, tiene que estar cruzada y combinada porque no tenemos los elementos como para saber qué pasó con cada uno de nuestros familiares. Porque las Fuerzas Armadas siguen guardándose esa información”.

Ante esta situación, desde Familiares llaman a que quienes puedan aportar sus datos genéticos se acerquen a la organización a hacerlo, y así completar el banco de datos.

“La primera recomendación es que todos los familiares de desaparecidos se acerquen para sacarles una muestra, y a partir de eso poder completar el banco. Muchas de las fichas las tenemos inclusive hasta por terceros, por conocidos que convivieron en las cárceles con ellos”, señaló Errandonea.

“Han pasado muchos años, y muchos familiares que han ido muriendo. La técnica del ADN es nueva, en aquel período no se conocía. Han muerto familiares y en su momento no se les pudo sacar la muestra porque no era una técnica que se utilizara. Empezamos a sacar muestras a partir del 2000 y algo. Estamos buscando a otros familiares, buscando en el árbol genealógico de cada desaparecido para ver si hay algún familiar más. Hoy sirven también los hermanos, primos, sobrinos, y con eso se aumenta más el volumen de familiares que pueden donar su muestra, y a ellos vamos a apuntar”, agregó.

En ese sentido, Errandonea dijo que “ya el viernes de noche hubo familiares que se acercaron” para que se les puedan extraer muestras y obtener sus datos genéticos.

“Se va a conformar un grupo de trabajo. Y ahí se hablarán las múltiples posibilidades que existen para ampliar y poder completar lo más posible el banco genético”, agregó.