Heber ingresó a la Cámara de Diputados en 1985 cuando tenía 27 años, en el primer periodo desde la restauración de la democracia.
Luis Alberto Heber renuncia al Senado después de 40 años como parlamentario, para dedicarse a la organización partidaria y de su sector, el Herrerismo.
"Yo creo que es tiempo de darle oportunidad a otro que haga la tarea parlamentaria. Y yo, con ese mismo entusiasmo, dedicarme a la conducción partidaria que me preocupa mucho; queremos un partido que no sea lacallepoudependiente", expresó el senador en entrevista con Telemundo.
Heber renunciará el martes 14 de octubre, después de 40 años como parlamentario y un periodo en el Ejecutivo. Es el decano de los legisladores.
"Buscando la renovación, una nueva generación; buscando alianzas también con otros sectores del Partido Nacional, donde tenemos coincidencias", indicó. En ese sentido, puso como ejemplo el sector del senador Martín Lema, con el que tienen "coincidencias". "Nos gustó la candidatura de Martín", añadió en referencia a su intento de llegar a intendente de Montevideo.
Heber ingresó a la Cámara de Diputados en 1985 cuando tenía 27 años, en el primer periodo desde la restauración de la democracia. Su primer proyecto de ley fue una refinanciación para deudores de viviendas populares.
"Fue muy gracioso porque en la primera reunión de bancada, antes de asumir, Wilson Ferreira, que era el presidente del directorio, nos miró a todos los jóvenes y nos dijo 'ustedes muchachos, quiero que hablen enseguida y presenten enseguida proyectos de ley'. Y la verdad, que el hecho de que nos obligara a hablar, perdíamos el miedo al escenario público que generaba la Cámara, en el que retumbaba nuestra voz; yo lo sigo recomendando, igual que Wilson, a las nuevas generaciones", comentó.
La imagen de Wilson está presente en una de las paredes de su despacho en el anexo del Palacio junto a la del expresidente Luis Alberto Lacalle, uno de los referentes del Herrerismo, a quien define como "un hombre de Estado".
Aquella legislatura, hace 40 años, tenía latente un periodo oscuro. "Incluso en el tema de la Ley de Caducidad, tuvimos el temor real de que iba a haber un golpe de Estado técnico si la Justicia mandaba las citaciones y el ministro de Defensa, en aquel momento (Hugo) Medina, decía que 'iba a guardarlas en la caja fuerte', era 'no le voy a hacer caso a la Justicia' ", recordó.
El dirigente herrerista argumenta que su salida es "estratégica", para reforzar organización partidaria y su despliegue territorial, y conformar una estructura que mantenga el relato y las posiciones políticas del partido.
"Es una decisión de dónde soy más útil: siguiendo y reiterando lo que durante 40 años vengo haciendo en el Parlamento, o trabajando en la calle, entusiasmando gente, viendo dónde precisamos dirigentes que hoy no tenemos", concluyó.
