"Huggy Wuggy", el nuevo personaje que desafía a niños a autolesionarse; Primaria detectó casos en escuelas y dos niños fueron internados

“Lo que tenemos que hacer es estar más atentos a la posible o potencial vulnerabilidad que tienen nuestros hijos para entrar en esos desafíos”, explicó el psicólogo Roberto Balaguer.

Dos niños de sexto año de una escuela de Barros Blancos debieron ser internados y otros cinco recibieron atención médica luego de jugar con una aplicación y autoprovocarse lesiones.

Según informa este jueves el diario El Observador y confirmó Graciela Fabeyro, directora de Primaria, a Telemundo, días atrás los siete escolares jugaban en silencio cuando trataron de cortarse con filos de sacapuntas que previamente habían sustraído del salón. La aplicación que habían descargado en sus dispositivos los incentivaba a desarmar sacapuntas y cortarse con las cuchillas. Cuando las maestras lo detectaron, llamaron a las emergencias médicas. Los profesionales curaron a los niños, pero dos de ellos debieron ser trasladados a centros médicos de Montevideo. Las heridas dejaron cicatrices en las muñecas de los niños. “No sé por qué lo hice, pensé que era un juego”, dijo uno de los niños, recoge el diario.

El juego tiene como protagonista a “Huggy Wuggy”, un personaje azul y de dientes afilados que es quien los reta a cortarse. Aunque es para adolescentes, el juego se volvió viral y, por tanto, accesible a niños pequeños.

Desde la escuela se advirtió a los padres que revisaran y desinstalaran este juego de los dispositivos de sus hijos y las docentes mantuvieron charlas con todos los grupos para prevenir estas acciones. Psicólogos y asistentes sociales del programa Escuelas Disfrutables de Primaria ya intervinieron en este centro.

En tanto, desde Primaria dijeron a Telemundo que se detectaron casos de similares características en varias escuelas del país, en distintos niveles.

¿Qué hacer ante este tipo de situaciones?

En diálogo con Telemundo, el psicólogo Roberto Balaguer llamó a no poner el foco en el control de los hijos sino en ocuparse de saber cómo están y en trabajar para generar el “sostén emocional” que los lleve a cuidarse.

“Primero tendemos a poner el énfasis en la aplicación, y si uno va a para atrás hay otras anteriores, como la ‘Ballena Azul’ o ‘Momo’. Hay distintos personajes que aparecen y generan esta sensación de alarma de que tenemos que controlar. Y empieza toda una movida de que tenemos que controlar y poner límites. Lo cierto es que el mundo de Internet con este tipo de cosas se viralizan enormemente. El asunto del control si bien nos da cierta tranquilidad, y uno siente que está haciendo algo, en realidad no es el mejor remedio para tratar de subsanar esta situación”, explicó el especialista.

En ese sentido, Balaguer señaló que “estos personajes ya han aparecido y van a seguir apareciendo”. ¿Cómo trabajar, entonces?

“Lo que nosotros tenemos que hacer es estar más atentos a la posible o potencial vulnerabilidad que tienen nuestros hijos para entrar en esos desafíos”, explicó el especialista, y agregó: “Y eso no se logra con control, se logra generando un ambiente en el que los chicos se sientan bien, respetados, con buena comunicación, escuchados, atendidos”.

“Uno se tiene que preguntar si su hijo o hija está feliz, si lo vemos bien, si tiene amigos, si come bien, duerme bien. Si esas respuestas son sí, es muy difícil que personajes como estos, desafíos como estos, que son típicos de la adolescencia, donde uno se pone a prueba y trata de superarse, pero nadie va a llegar a una autolesión, a dejar de cuidarse si no hay un terreno que ya está vulnerable”, apuntó.

En esa línea, Balaguer remarca que de poco sirve el “salir a prohibir”. “Lo que uno puede decir es cuánto conozco mi hijo, cuánto sé de cómo está, cuán fuerte emocionalmente está; para eso, la familia es el remedio más importante y todo lo tenemos a mano, no es un remedio que haya que ir a comprar, está al alcance de la mano de uno tener ambientes emocionalmente fortalecedores de manera tal que estos personajes, los del pasado, los actuales y los futuros, no hagan carne en ellos”, explicó.

Este tipo de personajes, señaló Balaguer, “son como una suerte de catalizadores”. ¿Por qué? Porque “ponen sobre la mesa cosas que de repente ya estaban: los niveles de angustia previos capaz no encontraban una forma de manifestarse, y este personaje o situaciones catalizan eso y ponen sobre la mesa los temas”, afirmó

“El aspecto bueno es que se empieza a visibilizar algo que de repente estaba tapado, que uno no lo veía o no lo quería ver, o no podía verlo. Uno no debería preocuparse por el personaje, sino por cómo está nuestro hijo, por qué se nos escapó de ver que estaba en una situación vulnerable como para caer en este tipo de desafíos que van contra el cuidado de sí”, apuntó.

Por esa razón, Balaguer hizo un llamado especial: “Ser conscientes del impacto que tenemos los adultos en el estado anímico de los hijos”.

“Acabamos de salir de una pandemia y tenemos distintos contextos más o menos afectados, tanto del punto de vista de la conformación familiar y el sostén, también muchas veces otras variables como la falta de trabajo… La generación de estrés en la familia hace a veces que uno esté menos atento a otros componentes”, agregó.