El director de Movilidad de la IMM señaló que se está “profundizando la coordinación” con la Policía para combatir picadas en la rambla.
A iniciativa de la comuna capitalina, la Junta Departamental de Montevideo aprobó un decreto que autoriza al gobierno departamental a incautar por un plazo mínimo de 90 días los vehículos que hayan sido retenidos por haber participado en picadas. El director de Movilidad de la Intendencia de Montevideo (IMM), Germán Benítez, valoró esta normativa como una “herramienta adicional” para “reducir los incentivos que tienen las personas” para participar en este tipo de carreras clandestinas.
En entrevista con Telemundo, Benítez indicó que esta iniciativa se basa en una “actualización normativa”, que fue recientemente aprobada por la Junta Departamental a raíz de la propuesta de la IMM.
¿Qué se posibilitó? Que todo “aquel vehículo que es captado en un operativo de picadas, es incautado y debe permanecer en el depósito de la intendencia por mínimo 90 días”.
A esto se le suma otro requisito, que tiene que ver con el pago de la multa generada y la forma de hacerlo: “El otro detalle es que normalmente los vehículos se podían retirar con el pago de un convenio, es decir, con el pago de la multa de lo adeudado en cuotas. Acá lo que estamos disponiendo es que no se pueda firmar convenio, es decir, que la persona para retirar el vehículo tiene que estar al día, pagar absolutamente el 100% de la multa para poder retirarlo”, explicó el jerarca.
“El valor de lo que tienen que pagar es lo mismo que tendrían que pagar ahora, la diferencia es que no pueden hacer convenio para sacarlas. Hasta hoy, la persona a la que le sacan la moto en una picada puede ir al depósito, hacer un convenio de pago, y sacar la moto. Después ese convenio queda sin terminar y la moto está en la calle. Con esta nueva normativa eso no se puede hacer, hay que pagar todo para sacarla. Los 90 días es el tiempo mínimo para sacar la moto del depósito, pero tiene que salir con todo pago”, agregó Benítez.
Con todo, la comuna espera que esta medida sirva como una “herramienta adicional que permita reducir los incentivos que tienen estas personas para realizar operativos de picadas”. Esto en pos de cuidar “la seguridad de los vecinos y la seguridad de ellos mismos”, dado que quienes participan en este tipo de carreras clandestinas “muchas veces no son conscientes del riesgo que corren corriendo picadas y el riesgo que le pueden imponer a las personas que están mirando la picada inclusive”.
El combo de iniciativas también responde a que, a modo de ver de la comuna, “muchas veces los vehículos se usan como herramienta de trabajo”, y el objetivo es que dejen de implementarse para este tipo de actividades clandestinas, además de desestimular las acciones ilícitas que se dan en torno a las picadas: “La picada muchas veces se presta para ilícitos vinculados a la venta de estupefacientes; todo ese tipo de cosas nosotros queremos desestimularlo, esto es una medida que va en ese sentido”.
Al momento la normativa no se ha tratado a nivel del Congreso de Intendentes, pero algunos gobiernos departamentales ya han avanzado en el mismo sentido; por ejemplo, recientemente lo ha hecho la Intendencia de San José, aprobando una normativa similar.
Las picadas en Parque Rodó
Días atrás volvió a ser noticia algo que es recurrente en la noche montevideana: la realización de picadas en la rambla capitalina, especialmente en puntos como las canteras del Parque Rodó.
Ante esto, el director de Movilidad de la IMM señaló que se está “profundizando la coordinación” con la Policía.
“Estamos profundizando la coordinación con la Policía para tener una serie de operativos que cada vez se realicen con más intensidad en esa zona. La Policía va a disponer algún control adicional desde hoy en la zona de la rambla. Tenemos que ir observando cómo se mueve porque es un fenómeno que se moviliza mucho en todo el departamento, para seguir disponiendo nuevas restricciones”, dijo Benítez.
¿Y se podría llegar a asignar un espacio para este tipo de carreras, como solicitan algunas? “Las experiencias de asignación de espacios puntualmente para esto no han dado resultado porque las personas, eso implicaría como un poco formalizar la actividad y las personas que corren picadas no quieren formalizarse, digamos. Nosotros estamos tratando de disuadir y de controlar y no tenemos en agenda por el momento disponer un espacio para que ellos puedan hacer picadas”, dijo Benítez.

