Jeep del Ejército, descapotable, Mahindra y eléctricos: una recorrida por los vehículos que eligieron los presidentes en los últimos 40 años

Los presidentes realizan el recorrido desde el Palacio Legislativo hasta el lugar del traspaso de mando.

Seguir una tradición familiar, cumplir promesas, destacar la fabricación nacional o las nuevas tecnologías han sido algunas de las razones por la que los presidentes electos eligieron el medio de transporte en el que se trasladan desde el Palacio Legislativo hasta el lugar donde se hace el traspaso de mando.

Para recibir el poder tras la vuelta a la democracia, Julio María Sanguinetti utilizó un jeep del Ejército especialmente acondicionado. El mensaje en la elección era una reafirmación republicana, dijo el expresidente a Telemundo. "Un presidente al mando de un vehículo militar con su edecán militar, en una clara subordinación del poder militar al político", expresó.

Para su segundo mandato, en 1995, Sanguinetti optó por asistir al evento en un Rover verde, aunque sostiene que no hubo ningún motivo particular sino que fue considerado el mejor que se tenía en ese momento.

Por su parte, Luis Alberto Lacalle cuando asumió la Presidencia el 1º de marzo de 1990 llegó en un Ford V8 descapotable de 1937. Había pertenecido a su abuelo que lo compró a los 64 años. El día de la asunción la manejó su primo Fernando de Posadas.

Y 30 años después, en 2020, su hijo Luis Lacalle Pou llegó a la Presidencia e hizo el recorrido en el mismo Ford V8 que usó su padre. En ese momento pertenecía a su tía y lo manejaba Santiago, el hijo del hombre que llevó a su padre. El Automóvil Club del Uruguay se había ocupado de mantenerlo en buen estado.

El 1° de marzo del año 2000, Jorge Batlle y Luis Hierro López hicieron el recorrido hacia el cambio de mando a bordo de un Mercedes Benz descapotable.

Sin embargo, Batlle también cumplió ese día una promesa. Cuando fue electo había ido en taxi a la casa de su madre y el mismo taxista volvió a llevarlo a la casa de su madre, esta vez con la banda presidencial puesta.

Frente Amplio

El primer presidente de izquierda en llegar al gobierno, Tabaré Vázquez, eligió una camioneta de fabricación nacional de la firma india Mahindra. Sin embargo, para los primeros metros del desfile, desde el Palacio Legislativo hasta la Avenida del Libertador, usó un Ford T propiedad de la familia de su esposa María Auxiliadora.

Para su segunda presidencia en 2015, optó por usar una Fordson de 1951 con caja de madera similar al primer auto que tuvo. La había comprado tras vender una moto y la usaba para repartos de Carrau -empresa donde trabajó de joven- y para sus visitas como practicante médico.

El vehículo tenía chapa de médico y fue comprado y acondicionado por un grupo de amigos del mandatario. Aún permanece en propiedad de su familia.

Aunque durante su presidencia José Mujica hizo famoso su Volkswagen fusca, para el traslado eligió otro vehículo, y al igual que Yamandú Orsi eligió un eléctrico.

En su caso, se trató de un Faw de origen chino.

El auto era 100% eléctrico sin emisiones y con menor gasto que un auto con combustible. Los creadores le habían alcanzado el proyecto y el mandatario se interesó por ese auto que en esa época podía hacer 100 kilómetros por $40 contra los $300 que salía hacerlo con combustible.