El ministro consideró que será necesario “ver formas de reposición o estrategias para que eso tenga la menor afectación posible”.
El ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía, calificó como “complejo” el conflicto que atraviesa la educación pública, tras la movilización realizada este lunes por la Asociación de Maestros del Uruguay (Ademu) y la Asociación de Docentes de Educación Secundaria (Ades), que incluyó una reunión con el presidente de la República, Yamandú Orsi. Desde hace días los maestros de Montevideo realizan un paro en protesta por un incidente de violencia que se generó la semana pasada en una escuela de Jardines del Hipódromo.
Mahía sostuvo en entrevista con Telemundo que la situación requiere una mirada integral. “Es un tema complejo. Lo es porque uno entiende que no se puede aprender ni se puede enseñar en un contexto de violencia”, afirmó. Explicó que ese contexto “no se ubica específicamente en zonas del país vulneradas” y que tiene “elementos de transversalidad”, ya que “no hay clase social cuando alguien pretende agredir a una docente, a una maestra o a un profesor”.
El secretario de Estado señaló que las respuestas deben involucrar no sólo al sistema educativo, sino también a otros organismos del Estado. “Las respuestas tienen que ver con el sistema educativo, pero tienen que tener otros apoyos, como la Policía Nacional o el propio Mides. Hay que articular respuestas”, subrayó. En esa línea, reconoció que “las situaciones de agresión suceden estructuralmente” y que, por lo tanto, “las soluciones no son fáciles ni se logran de un día para el otro”.
Consultado sobre la pérdida de clases en Montevideo —que hasta el momento suman tres días en Primaria—, Mahía dijo que la situación genera preocupación. “Por un lado, existe el derecho legítimo de mostrar a la opinión pública, a través de medidas sindicales, la situación que se vive desde el lugar que fuere. Pero, por otro lado, están las familias, sobre todo los niños y las niñas, que esos días no tienen aprendizaje formal”, señaló. Agregó que será necesario “ver formas de reposición o estrategias para que eso tenga la menor afectación posible”.
Mahía enmarcó además el conflicto en un contexto presupuestal particular. “Este es un año muy especial, porque es el año en que se elabora el Presupuesto por los próximos cinco años”, expresó. A su entender, se trata de “una etapa dura”, aunque manifestó su deseo de “mirar esto con una mirada más integral y con respuestas que no sólo afecten a las familias y a los niños, sino que busquen otros caminos de mostrar una realidad”.
En relación con el reclamo de los docentes de Secundaria por un aumento presupuestal —el denominado “6+1”—, el ministro recordó que existe un marco fiscal definido. “No va a haber más presupuesto. Lo que hay es un marco perimetral fiscal ya determinado”, dijo. Agregó que “Uruguay tiene un déficit por encima del anunciado, USD 1.200 millones al menos, con necesidad de cumplimiento por parte del Estado”.
Mahía aclaró que, si bien “el presupuesto de la educación en este período es superior al del gobierno anterior”, todavía están “lejos de la meta” a la que aspiraban. “Hay que analizarlo desde ese lugar: una asignación presupuestal superior a la vigente, pero con la necesidad de asumir esta nueva realidad”, indicó.

