“Acá el presidente soy yo”, respondió Sebastián Sabini durante uno de los cruces
La discusión que terminó con el retiro de los senadores del Partido Nacional de la comisión de Presupuesto integrada con Hacienda tuvo varios cruces entre legisladores por el uso de la palabra durante la comparecencia de autoridades de la UTEC.
El primer intercambio, según la versión taquigráfica a la que accedió Telemundo comenzó cuando Graciela Bianchi pidió volver a intervenir y el presidente de la comisión, Sebastián Sabini, le recordó que ya había hablado.
—Bianchi: “Pido la palabra”.
—Sabini: “Pero no hubo alusiones; además, usted ya hizo uso de la palabra”.
—Bianchi: “Eso no existe en las comisiones”.
—Sabini: “Pero usted ya hizo uso de la palabra”.
Javier García intervino entonces para defender que Bianchi pudiera volver a hablar. “Está pidiendo la palabra. No molesta nada, no entorpece porque venimos a tranco largo, así que me parece que corresponde”, planteó.
Sabini respondió que se habían establecido tiempos para los integrantes de la comisión y para quienes no lo eran y reiteró que Bianchi ya había intervenido. García buscó entonces otra alternativa.
—García: “Entonces pido la palabra”.
—Sabini: “La delegación de la Universidad Tecnológica va a responder las preguntas y luego si alguien más quiere hablar…”.
—García: “Yo pido la palabra y le voy a dar una interrupción a la senadora Bianchi”.
—Sabini: “Acá el presidente soy yo, y si no le gusta…”.
La sesión fue suspendida y posteriormente se votó un cuarto intermedio de diez minutos. Sin embargo, al regresar a sala se produjo otro fuerte intercambio, esta vez con Rodrigo Blás.
—Blás: “Pido la palabra”.
Sabini dio paso a Al consejero de la UTEC Felipe Fajardo que debía responder las preguntas.
—Blás: “¡¿No me va a dar la palabra, presidente?!”.
—Sabini: “Si el señor Felipe Fajardo quiere concederle una interrupción, puede hacerlo”.
—Blás: “¡No le tengo que pedir una interrupción a nadie! ¡Soy miembro de la comisión!”.
Fajardo aceptó conceder la interrupción y Sabini le otorgó tres minutos, pero Blás volvió a rechazar ese mecanismo.
—Blás: “¡No! ¡Ninguna interrupción! Tengo la palabra porque la pido. Soy miembro”.
—Sabini: “Cuando termine de hablar el señor Fajardo, le puedo dar los diez minutos”.
—Blás: “¿Por qué?”.
—Sabini: “Porque ya terminamos con la lista de oradores y estaba respondiendo el señor consejero”.
—Blás: “No se termina con la lista hasta que todos se anotan. ¿O me tengo que anotar con antelación?”.

