“Mañana van a decir que le vamos a dar trabajo a los chorros. Esa seguramente sea la primera crítica”, afirmó el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez.
El gobierno presentó este lunes un programa orientado a la reinserción social y laboral de personas privadas de libertad que recuperan su libertad, con el objetivo de reducir la reincidencia delictiva y “romper el círculo de pobreza, violencia y delito”.
La propuesta comenzará con un plan piloto que alcanzará a 350 personas y prevé un acompañamiento continuo durante 24 meses. De ese período, los primeros seis meses se desarrollarán dentro del sistema penitenciario.
Según informó el Ejecutivo durante la presentación del programa, los beneficiarios recibirán una serie de apoyos económicos y sociales para facilitar el proceso de reinserción. Entre ellos, una tarjeta Uruguay Social con una carga mensual de $ 5.000 durante tres meses, una partida de vestimenta, 50 boletos de transporte y un teléfono celular.
Además, el plan contempla la tramitación de documentación básica como la cédula de identidad y el carné de salud, así como la elaboración de perfiles laborales para cada participante.
Unos 30 presos dejan por día las cárceles de Uruguay. Y muchos de ellos no tienen trabajo, vivienda ni una red de apoyo.
El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, reconoció que la iniciativa puede generar cuestionamientos, pero defendió la medida como una herramienta para mejorar la convivencia y la seguridad.
“Mañana van a decir que le vamos a dar trabajo a los chorros. Esa seguramente sea la primera crítica”, afirmó. Sin embargo, agregó: “Si queremos resolver verdaderamente el problema de convivencia, de seguridad y romper el círculo vicioso de pobreza-violencia-delito es uno de los instrumentos que tenemos que llevar adelante”.
Por su parte, la directora del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), Ana Juanche, explicó que el programa fue diseñado con perspectiva de género y destacó que se decidió “sobrerrepresentar a las mujeres” dentro del universo de beneficiarios.
El programa se dividirá en tres fases. La primera se desarrollará dentro de las cárceles y estará enfocada en la preparación para la salida. La segunda incluirá ayudas concretas, como el acceso a vivienda para quienes no tengan un lugar donde vivir al recuperar la libertad.
En paralelo, la Intendencia de Montevideo trabajará en brindar oportunidades laborales a 350 personas, de las cuales 300 serán hombres y 50 mujeres.
El intendente de Montevideo, Mario Bergara, destacó la importancia de generar experiencias laborales sostenidas en el tiempo.
“Van a tener la experiencia laboral. A veces será la primera y otras veces no. Pero lo importante es que tengan la continuidad de aproximadamente un año, en una experiencia laboral que entre otras cosas va a ser parte de la reinserción social”, sostuvo.
La última etapa del plan apunta a promover la inserción en el sector privado mediante mecanismos de empleo subsidiado.
