La Policía y la intendencia de Montevideo desplegaron un operativo, que terminó con menores detenidos y treinta y cinco motos incautadas.
La convocatoria a una fiesta clandestina en el Rosedal del Prado, este viernes por la noche, derivó en pedradas, hurtos y destrozos.
Aproximadamente ochocientas personas llegaron al lugar, convocadas a través de redes sociales.
La Policía y la Intendencia de Montevideo desplegaron un operativo para dispersar a las personas, la mayoría menores de edad.
Eso derivó en pedradas a funcionarios policiales y a los patrulleros.
Seis menores fueron detenidos por robar una óptica y por dañar la vidriera de una oficina de UTE; la Fiscalía de menores dispuso que tres fueran entregados a sus padres y otros tres derivados al Inisa.
La Policía hizo ciento sesenta intervenciones durante el operativo; incautó treinta y cinco motos; tres espirometrías dieron positivo.
También fueron constatadas rapiñas a dos transeúntes y a un motociclista.
A las cinco de la mañana terminó la agitada noche en el Rosedal.
Javier Barreto, de la Asociación de Comerciantes de Paso Molino y Belvedere, dijo que hubo "una especie de vandalismo masivo":
