El sindicato advierte además sobre las pérdidas de agua por rotura de cañerías, y asegura que se demora en repararlas por la falta de personal. Hay 900 funcionarios menos que hace cuatro años.
La Federación de Funcionarios de OSE (FFOSE) afirma que el gobierno tiene que informar con claridad si el agua que sale de las canillas es o no potable, y apuntan que la administración lleva adelante una política improvisada ante la crisis hídrica.
Entienden que Salud Pública debe decir si el agua es potable, porque hay parámetros que miden eso, y agregan que las recomendaciones del ministerio son incorrectas.
“¿Cuál es la consecuencia en la salud de la gente si no puede comprar agua embotellada?”, dijo Federico Kreimerman, dirigente del sindicato de OSE.
Por otra parte, el sindicato también reclama que se consideren cambios tarifarios ante la situación que afecta al servicio de agua corriente que brinda OSE.
“La OSE no puede cobrar lo mismo de antes por un agua que es peor”, afirmó Kreimerman.
El sindicato advierte sobre las pérdidas de agua por rotura de cañerías, y asegura que se demora en repararlas por la falta de personal. Hay 900 funcionarios menos que hace cuatro años.
FFOSE reclama también que se suspenda la licitación del proyecto Arazatí, porque la situación que hoy se vive es una muestra de lo que ocurriría si se extrajera agua del Río de la Plata, señalan.

