Plástico en Uruguay: la guerra en Medio Oriente dispara costos y genera incertidumbre

“La materia prima, en algunos casos, prácticamente se duplicó su valor con respecto al valor que tenía en los meses de febrero y marzo”, sostuvo Agustín Tassani, secretario de la Comisión de Ambiente de la Cámara de Industrias.

El sector del plástico en Uruguay atraviesa un escenario de fuerte presión por el aumento global de los costos de las materias primas, impulsado por el impacto del cierre del estrecho de Ormuz en el contexto de la guerra en Medio Oriente. Según referentes de la industria, los valores de los insumos se duplicaron en las últimas semanas, generando restricciones y advertencias al público sobre la volatilidad de los precios.

El estrecho de Ormuz es una ruta clave para el comercio energético global: por allí circula cerca del 20% del petróleo y gas del mundo, recursos fundamentales para la producción de derivados como el plástico. La interrupción del flujo normal de estos insumos ha derivado en escasez y aumentos abruptos de costos.

En Uruguay, algunas empresas del rubro ya comenzaron a reflejar el impacto en sus operaciones comerciales. Incluso ciertos comercios colocaron avisos advirtiendo que solo pueden garantizar precios por un día, ante la incertidumbre del mercado.

Una de las voces del sector, Agustín Tassani, secretario de la Comisión de Ambiente de la Cámara de Industrias, directivo de la Asociación Uruguaya de la Industria del Plástico y gerente de operaciones de Atma, explicó la magnitud del fenómeno: “Los precios a los cuales hemos llegado son similares a los de la pandemia. Quiere decir que la materia prima, en algunos casos, prácticamente se duplicó su valor con respecto al valor que tenía en los meses de febrero y marzo”.

Tassani señaló que la industria local trabaja principalmente con insumos importados, adquiridos en mercados como Brasil, Estados Unidos y Medio Oriente, aunque este último ha reducido su participación debido al conflicto.

En cuanto a la dinámica comercial, explicó que muchas empresas operan con precios de reposición o sistemas paramétricos ajustados a valores internacionales, lo que traslada directamente la suba a la cadena productiva. “Nosotros trabajamos normalmente con los precios de reposición, que es lo que tenemos que recuperar; los precios actuales ya están afectados por los precios nuevos”, indicó.

En algunos casos, las empresas han tenido que recurrir a materiales alternativos debido a restricciones de abastecimiento, aunque desde el sector aseguran que, por el momento, no se han registrado problemas de stock generalizados. “Por el momento no, pero sí hay algunas restricciones, hay algunos materiales que hay que utilizar, lo que llamamos contratipos, no el material de siempre sino un material alternativo”, agregó Tassani.

En el plano de las perspectivas, el referente advierte que, aun si el conflicto en Medio Oriente se resolviera de forma inmediata, el descenso de los precios no sería rápido, sino gradual. “Estos precios que tuvieron una alza muy rápida probablemente desciendan de una manera mucho más lenta aún si el conflicto se resolviera mañana”, afirmó.

El sector plástico en Uruguay es diverso: algunas empresas producen para el mercado interno y otras funcionan como proveedores industriales de sectores como frigoríficos, lácteos y farmacéuticas. El impacto del aumento de costos, aseguran, se extiende a toda la cadena productiva.

En el mercado local, el fenómeno ya se percibe en la dinámica de precios. Un ejemplo es el comercio Valdivia, que advirtió a sus clientes sobre la imposibilidad de sostener valores estables por más de 24 horas debido a la volatilidad de los insumos.