Programa Barrios sin Violencia inauguró una oficina en el Centro de Referencia de Políticas Sociales de Casavalle

El programa busca frenar situaciones de violencia diarias que se dan en distintos barrios a través de referentes con experiencias propias.

El programa Barrios sin Violencia, que desde hace casi tres meses funciona en Marconi, Peñarol y Casavalle, inauguró este martes una oficina en el Centro de Referencia de Políticas Sociales de Casavalle, una sede que esperan sirva para ampliar su alcance.

Barrios sin Violencia, es una iniciativa liderada por un ONG laica, Eco Familia, que apuesta a que referentes con conocimiento de las zonas actúen como interruptores de violencia.

Alfredo Martínez es uno de esos interruptores. "Uno diría que hay millones de instituciones y ciudadanos que quieren barrios sin violencia. Nunca está de más el volver a intentarlo de una manera diferente", expresó.

En ese sentido, explicó que la diferencia pasa por las "vivencias" personales. "Estuve mucho tiempo en vicios y preso, esas vivencias las puedo volcar, pero sin herramientas claves para poder trabajar en este sistema en Barrios sin Violencia se nos hacía imposible. No es llegar y hablar, es llegar y darle una solución, hay jóvenes que hay que sacarlos del barrio. Puedo perfectamente pararme adelante de un joven y decirle que 'sí se puede'", comentó.

Martínez habla en concreto de un fenómeno de marginalidad que lleva a la violencia ante cualquier problema por menor que parezca. A su vez, no duda en decir que la pasta base hace que estas situaciones "empeoren".

Cuando me acuesto a la noche sé lo que hice ayer, sé también lo que ayer podría haber pasado. De repente, y puede sonar feo, no le tiraron un balazo al pecho y se lo tiraron a los pies. Y vos decís 'que no deja de ser violencia', pero no murió y los que no estamos muertos tenemos chances de cambio y para eso trabajamos", subrayó.