Además, volvieron a pedir que lo pagado por los pasivos en concepto de IASS se quede en la institución, algo que el gobierno descarta.
A 25 días de que se cumpla el plazo para poder aprobarla, la ley "exprés" para reformar la Caja de Profesionales genera rispideces no solo a nivel político, sino también dentro de los afiliados.
Sergio Bedrossian, vocero del grupo de profesionales independientes, volvió a manifestar este lunes su disconformidad con los principales lineamientos de la reforma y reclamó, entre otras cosas, un aumento en el precio de los timbres y que el dinero que pagan los pasivos profesionales por concepto de Impuesto de Asistencia a la Seguridad Social (IASS) se quede en las arcas de la institución, algo que el gobierno descarta.
Bedrossian calificó de "nocivos" los cambios y aseguró que no lograrán la ansiada mejora en la recaudación. Sobre el aumento de la tasa de aportación -es decir, lo que cada afiliado activo aporta-, consideró que generará una "corrida" hacia dos opciones que son frecuentes actualmente entre los profesionales: declararse en "no ejercicio o estancarse en la segunda categoría -son 10 en total- para no aumentar el porcentaje de aportación.
En este sentido, reclamó que el Estado asuma su "responsabilidad" y brinde otra "asistencia financiera", dado que ha sido parte del directorio de la caja desde 2004 a la fecha y ha visto desde adentro el deterioro de sus finanzas. "La asistencia financiera que prometió el ministro (de Trabajo, Pablo) Mieres habla que sería a partir de 2025 y condicionada al aumento de recaudación de la caja y la suba de tasa de aportación", criticó.
En segundo lugar, volvió a pedir que lo pagado por los pasivos en concepto de IASS se quede en la institución. "Afecta al 7% de las jubilaciones, y en algunos casos llega al 10%. El equivalente que aportan de IASS abatiría casi el 100% del déficit de la caja", aseguró.
Virginia Romero, presidenta de la institución, mostró la otra cara de esta medida. "El IASS que pagan los pensionistas de la caja en un año son unos US$ 40 millones. El presupuesto mensual de la caja son US$ 42 millones. El IASS no alcanzaría para paliar el déficit. Sí podría ayudar, pero el Ejecutivo dijo que no va a quedar en las arcas del instituto", declaró Romero a Telemundo el jueves pasado.
Finalmente, la tercera propuesta de los profesionales independientes sí está alineada -no en cuanto a cifras, pero sí en lo conceptual- con el directorio: un aumento en el precio de los timbres.
"Representan el 33% de los ingresos de la caja. Hay desfasaje muy importante entre 2014 y 2022 porque los timbres tuvieron como referencia para su ajuste la inflación y no el Índice Medio de Salarios. Ese descalce llega a un 24%. A sabiendas de eso, estamos pidiendo una corrección en los timbres, que daría una mejora en ese sentido", cerró Bedrossian.

