Sin contar inasistencias, tutoría y pruebas sin formato "tribunal": así será el fin de curso en UTU para alumnos con materias pendientes

“Venimos de una pandemia y con chicos con muchos problemas, especialmente a los que atendemos en el ciclo básico”, dijo Juan Pereyra.

Alumnos de ciclo básico y bachillerato de Secundaria y UTU no repetirán en diciembre de este año, según aprobó la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) en la reunión de Consejo de este miércoles.

En diálogo con Telemundo, el director de UTU, Juan Pereyra, explicó el alcance de esta medida, sus características y el criterio para aplicarla en el contexto actual.

“Venimos de una pandemia y con chicos con muchos problemas, especialmente a los que atendemos en el ciclo básico”, comenzó Pereyra. Por esa razón, uno de los criterios será no tomar en cuenta el balance de asistencias e inasistencias como requisito para aprobar el año. 

“Este año no se tendrán en cuenta las inasistencias porque ha sido un año muy especial. Sé que nos critican por eso. Pero tomamos la decisión porque los chicos que más faltan son los que tienen mayores problemas, vienen de los niveles socio-económicos culturales más bajos, sin apoyo, entonces son los que más faltan. Si lo hacemos repetir porque faltó lo estamos tirando para afuera del sistema, y tal vez son los que más necesitan apoyo”, apuntó el director de UTU, y agregó: “Pero hay que ser claros: si un alumno no vino en todo el año, no va a tener ninguna de las asignaturas aprobadas y en 20 días de apoyo que le vamos a dar es muy difícil que las llegue a aprobar, pero es muy probable que tenga que repetir”.

Así se desliza el segundo criterio que se tendrá en cuenta al finalizar los cursos, vinculado a cómo se determinará que un alumno promueva o no de año.

En el caso del ciclo básico de UTU, este año las clases finalizan el 10 de diciembre. Posterior a esa instancia, los alumnos que aprueban las asignaturas ya quedan promovidos. Pero aquellos que quedan con asignaturas sin aprobar pasan durante ese mes de diciembre “a un espacio de apoyo complementario, que sería una especie de tutoría a cada uno o clases particulares, para que pueda levantar las asignaturas que le quedaron bajas y llegue a las competencias”.

“Finalizado diciembre, se hace una reunión, se evalúa”, explicó Pereyra, y agregó que pueden darse dos escenarios. “Aquel alumno que tiene hasta seis asignaturas bajas, promueve. El que tenga más de seis asignaturas bajas, tiene que hacer una prueba única en febrero; si ese alumno aprueba esa prueba, promueve al año siguiente; si no la aprueba, debe repetir”, dijo el director de UTU, y aclaró que “el que tuvo hasta seis bajas, promueve; pero igual tiene que dar la prueba para levantar las que le quedaron”.

Para acceder a ese mes de tutorías no hay un mínimo o un máximo de materias bajas: “Aunque tenga todas las asignaturas bajas, el alumno accede el período de tutoría de diciembre”.

¿Qué implica, entonces, este cambio? A juicio de Pereyra se trata de “un criterio diferente de evaluación”. 

“Se eliminan las evaluaciones tribunalizadas, el examen, y se busca una alternativa”, señaló Pereyra, y agregó: “Es apoyar a cada uno de los chicos en forma individual para que llegue a sus competencias y luego pueda continuar sus estudios. No se facilita el nivel al que debe llegar, se facilitan las herramientas que el Estado le brinda para que pueda llegar”.

En ese sentido, además, el director de UTU consideró que una instancia de examen, en el contexto actual, puede llegar a “crucificar” al estudiante. “Una cosa es tomar un examen: ese día el chico puede venir con un problema familiar muy grande, capaz que vino sin comer, sin dormir, y no está en condiciones de dar el examen, y lo crucificamos. De esta otra manera, permitimos que el chico pueda recuperar sus conocimientos y después tener una prueba. Las competencias las tiene que adquirir, pero hay una forma diferente y más amigable de evaluar”, dijo.

¿Y qué pasa a nivel de bachillerato? “Viene a ser algo similar hasta la reunión de diciembre. La diferencia que hay es que se hace la reunión final de diciembre y después en febrero deben dar examen de acuerdo a lo que marca el reglamento, no como en el caso de ciclo básico, que es una prueba única”, dijo Pereyra.

Todos estos cambios, dijo el director de UTU, se dan en el contexto de otro año pospandemia, y, en teoría, no serían tenidos en cuenta para el próximo año, cuando la reforma educativa ya comenzará a andar en ciclo básico.

“Pensamos que esto es por única vez. A partir del año que viene ya empieza a nivel de básico la transformación curricular con su propio reglamento. Probablemente ese sistema de evaluación que estamos aplicando ahora, que ha dado buenos resultados durante la pandemia, porque esto no lo aplicamos ahora, ya viene de antes, probablemente se pueda llegar a aplicar el año que viene, tal vez con una diferencia en el tema de las asistencias porque ya estamos en años normales”, agregó el jerarca.