La empresa pidió que se establezcan servicios mínimos y la cantidad de trabajadores necesaria para garantizar determinadas operaciones durante los conflictos.
Terminal Cuenca del Plata (TCP), concesionaria de la Terminal Especializada de Contenedores del Puerto de Montevideo, solicitó al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) que declare esenciales determinadas tareas durante las medidas sindicales que afecten su funcionamiento.
En una nota dirigida al ministro Juan Castillo y enviada también a Presidencia, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas y la Administración Nacional de Puertos, divulgada en primera instancia por El País y a la que accedió Telemundo, la empresa pidió que se establezcan servicios mínimos y la cantidad de trabajadores necesaria para garantizar determinadas operaciones durante los conflictos.
TCP sostuvo que su planteo se realiza “con pleno respeto del derecho de huelga” y que pretende mantener únicamente las tareas cuya interrupción pueda comprometer la seguridad, la salud o determinadas cargas.
La empresa recordó que el convenio colectivo venció el 31 de mayo y aseguró que desde entonces participó de distintas instancias de negociación con el sindicato y ante el Ministerio de Trabajo. Según TCP, durante ese período se acumularon 36 días con “afectaciones operativas severas”.
Entre las medidas mencionó las paralizaciones del 29 de junio; 1º, 2 y 13 de julio; 22 de agosto; 2, 3 y 5 de setiembre, además de la medida iniciada el 7 de setiembre con una “guardia gremial” por tiempo indeterminado.
TCP cuestionó particularmente el funcionamiento de esa guardia y aseguró que fue “objetivamente insuficiente” para mantener las operaciones mínimas de la terminal. Según la empresa, se produjeron extensas filas de camiones y hubo conductores que permanecieron hasta 20 horas esperando para ingresar y entregar o retirar contenedores.
“La experiencia de esa jornada demuestra que la mera existencia de una guardia gremial no asegura, por sí sola, la continuidad de las prestaciones indispensables”, sostuvo la compañía.
La terminal advirtió especialmente por los contenedores refrigerados y las cargas perecederas o sanitariamente sensibles. Según planteó, la interrupción de la alimentación eléctrica, el monitoreo, la inspección o la manipulación de esos contenedores puede afectar la cadena de frío y, dependiendo de la mercadería y del tiempo de interrupción, generar riesgos sanitarios.
También señaló que existen tareas relacionadas con la atención de los buques, la circulación dentro de la terminal, la prevención de accidentes y la respuesta ante emergencias que, a su entender, no pueden detenerse completamente.
Por ese motivo, TCP pidió al Ministerio de Trabajo que determine específicamente qué actividades deben mantenerse durante una medida sindical. Entre ellas propuso considerar la atención de contenedores refrigerados y cargas perecederas, la seguridad de los buques y sus maniobras, la respuesta ante accidentes y emergencias y la protección de personas, instalaciones y mercadería.
La empresa aclaró que no pretende que toda la actividad de la terminal sea considerada esencial. Solicitó que una eventual resolución “se limite estrictamente a las prestaciones y dotaciones indispensables, preservando en todo lo demás el ejercicio del derecho de huelga”.
TCP pidió además que el planteo sea tratado con carácter urgente ante “la reiteración de las medidas de conflicto y el riesgo de nuevas interrupciones”.
La compañía aseguró que continuará participando de las negociaciones para alcanzar un nuevo convenio colectivo y afirmó que el pedido de esencialidad se realiza “con el exclusivo propósito de asegurar la continuidad de las prestaciones indispensables”.

