Tras renuncias de neurocirujanos, Lustemberg dijo que se está "tratando de renovar" equipamiento en el Pereira Rossell

En marzo de este año, envió una misiva en la que el Servicio de Neurocirugía Pediátrica había comunicado que no podía recibir pacientes neuroquirúrgicos, al considerar que no contaba con “lo mínimo imprescindible” para resolver este tipo de casos.

El jefe de Neurocirugía del Hospital Pereira Rossell, Gonzalo Costa, y otros tres neurocirujanos de guardia presentaron su renuncia esta semana, en medio de cuestionamientos sobre las condiciones de funcionamiento del servicio, según informó el programa Así Nos Va de Radio Carve.

Previo a su renuncia, Costa había presentado varias cartas ante las autoridades para advertir sobre la situación de Neurocirugía Pediátrica: una el 6 de agosto de 2025, otra el 10 de marzo de 2026 y una tercera el 17 de julio de 2026.

Uno de los documentos, fechado el 10 de marzo de 2026 y dado a conocer este jueves por el programa de Carve, relata un episodio ocurrido durante una cirugía de emergencia a una niña que había sufrido un traumatismo encéfalo craneano grave, con aproximadamente diez horas de coma y una hipertensión intracraneana descompensada.

Según la carta, la paciente llegó al hospital cerca de las 00:30, se le realizó una segunda tomografía y posteriormente fue trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos. Ante su estado, se planificó una craniectomía descompresiva de emergencia y la cirugía pudo comenzar alrededor de las 2:15.

Durante el procedimiento, según Costa, surgieron problemas con el instrumental. “El craneótomo no funciona”, señala el documento. Además, había un único “pasasierra” disponible, que se cayó al suelo, por lo que el cirujano debió continuar el procedimiento “a gubia”. El especialista sostuvo que esto generó más tiempo de cirugía, mayor sangrado y complicaciones.

La carta también advertía sobre la disponibilidad de personal. “En sala hay un solo circulante para anestesia y el equipo quirúrgico, que a pesar de su buena voluntad y disposición se vio totalmente desbordado”, afirmó Costa.

Ante este escenario, el Servicio de Neurocirugía Pediátrica había comunicado que no podía recibir pacientes neuroquirúrgicos, al considerar que no contaba con “lo mínimo imprescindible” para resolver este tipo de casos. La decisión, según el documento, era acompañada por la Dirección del Block Quirúrgico.

El jefe de Neurocirugía también sostuvo que las dificultades habían sido comunicadas “innumerables veces” a las autoridades del hospital durante los meses anteriores, sin que, según afirmó, se hubieran solucionado los problemas planteados.

En tanto, en una carta conocida días atrás dirigida a sus colegas, Costa señaló que año a año “viene empeorando la situación” en todos los aspectos y que desde el año pasado se han suspendido “coordinaciones por no contar con elementos básicos” para hacer las cirugías.. Las autoridades sanitarias, sin embargo, negaron que existiera una situación de omisión de asistencia.

También señaló problemas con la aspiración central y cuestionó la falta de otros recursos necesarios para el funcionamiento del servicio. “Y una infinidad de etcéteras que no vienen al caso”, agregó Costa en su comunicación.

Lustemberg: “No ha sido suspendida ninguna operación de urgencia ni de emergencia”

La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, fue consultada este jueves durante una rueda de prensa y señaló que el ministerio solicitó un informe a la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE).

“Nosotros pedimos un informe a la Administración de Servicios de Salud del Estado, como corresponde al ente rector”, explicó la ministra.

Lustemberg aseguró que, de acuerdo con la información recibida desde el hospital y la Gerencia General de ASSE, no se suspendieron operaciones de urgencia ni de emergencia.

“El hospital y la gerencia general de ASSE sí dan garantías de que no ha sido suspendida ninguna operación de urgencia ni de emergencia”, afirmó.

Sobre el equipamiento, la ministra reconoció que existen elementos que deben ser renovados y sostuvo que se está trabajando en ello.

“Y el equipamiento, como en muchos lugares pasa, sí lo estamos tratando de renovar”, señaló.

Sin embargo, cuestionó la forma en que se planteó públicamente el conflicto y consideró que la situación puntual denunciada no puso en riesgo a los pacientes pediátricos.

“Lo que llama la atención es esta forma de manejar una situación puntual en un lugar que no ha puesto en riesgo la situación de los niños de esa institución”, sostuvo.