Un reciente episodio lo llevó a tener que ser operado, una circunstancia que lo llevó al límite, hasta que finalmente murió.
“Tus pasos buscaron vidas, tu corazón entregó esperanza. Gracias por cada misión”. Con esa palabras, la Jefatura de Policía de Rivera despidió a Sam, un perro que integró el Equipo K-9 del departamento y que colaboró con altos niveles de eficacia en búsquedas y rescates, tanto en varios puntos de Uruguay como en Brasil.
Precisamente, el inicio de la historia de Sam se remonta más allá de la frontera: nació el 1° de mayo de 2021, en el abrigo del Grupo de Búsqueda y Rescate de San Pablo (Equipo G.B.R.).
De allí fue donado al cabo Andrés de Lima, perteneciente a la división de Rivera del Equipo K-9, grupo que reúne a perros y entrenadores, capacitados para tareas de búsqueda y rescate.
De raza bloodhound, desde muy pequeño Sam ya comenzó a tener una destacada labor en filas policiales. Fue entrenado en Fray Bentos (Río Negro) y desde muy pequeño comenzó a “participar de diversas búsquedas”, tanto en Rivera como en Cerro Largo. “Su primer trabajo positivo fue con apenas nueve meses”, indicaron desde la Jefatura.
Y su trabajo trascendió fronteras, para volver a su país natal. “Dando resultados positivos en un 95%, ya sea llevándonos a la víctima, como indicando zonas donde luego se realizó la inspección y se la pudo localizar”, apuntó la Policía.
Pero un reciente episodio lo llevó a tener que ser operado, una circunstancia que lo llevó al límite, hasta que finalmente murió. “Este domingo 10 de agosto, Sam murió luego de una intervención quirúrgica del día jueves”, indica la información oficial.
Ante esto, la Policía emitió un comunicado en que recordó al perro y saludó especialmente a los entrenadores del Equipo K-9 de Rivera: "Sam, compañero fiel y héroe incansable. Tus pasos buscaron vidas, tu corazón entregó esperanza. Gracias por cada misión, por cada latido. Entre escombros y silencios, tu olfato guió, tu alma abrazó. Sam, K9 de luz y esperanza, héroe eterno de nuestra Policía Nacional, en la memoria de Uruguay".
El comunicado concluye señalando que Sam “descansará en un lugar sagrado, que se creó a tal fin en la Base del K.9”, un espacio que pasará a ser el cementerio de los perros K-9 locales.


