La presidenta de la energética estatal indicó que vienen "siguiendo bien de cerca todo el fenómeno”.
De cara a la llegada del fenómeno climático de El Niño, que se prevé traiga grandes cantidades de lluvia y, como consecuencia, inundaciones, la empresa estatal UTE se prepara para realizar una “gestión activa de los caudales” de los ríos, con el objetivo de manejar la apertura o cierre de las represas para contribuir a mitigar las inundaciones. Así lo explicó este miércoles la presidenta del ente, Andrea Cabrera.
El Niño promete ser "muy fuerte" en los próximos meses y es casi seguro que durará hasta febrero, advirtió días atrás la agencia climática de Naciones Unidas. Y en Uruguay, el gobierno estima que podrían registrarse hasta 25.000 personas desplazadas y más de 5.000 evacuadas, además de lluvias que podrían alcanzar los 500 milímetros en 30 días.
En este marco, UTE viene teniendo “reuniones semanales a nivel interno con quienes están encargados de la gestión de las represas, del despacho que se hace desde UTE y con un meteorólogo” para mancomunar esfuerzos y coordinaciones para “ir siguiendo bien de cerca todo el fenómeno”.
“Cómo nos van afectando las precipitaciones demanda una gestión importante de nuestras represas, todo lo que podamos gestionar a nivel de retención de agua o de dejar pasar el agua muchas veces determina hasta qué nivel llega el agua en la ciudades. Entonces, esa gestión diaria, que nos permite hasta definir en términos de centímetros cuánto va a ser la altura de los lagos, es un trabajo de monitoreo permanente y de acción permanente, que también se hace coordinado con los demás actores, como el Comité de Emergencia Nacional. Nosotros aportamos a ese comité desde nuestro lugar toda la información y también cómo podemos gestionar para que los impactos que de alguna manera vayan a ser inevitables también se mitiguen en esta gestión activa que estamos haciendo”, explicó Cabrera en rueda de prensa.
Así las cosas, la forma en la que se vayan dando los episodios de lluvias determinarán el accionar de UTE en cada zona e infraestructura energética. Con eso, se hará una “gestión activa” de los recursos.
“Según donde terminen sucediendo las precipitaciones va a ser la afectación que vamos a tener a nivel del río Uruguay o a nivel del río Negro, y todas los ríos de esas cuencas centrales. Nuestros modelos van determinando la posibilidad de ocurrencia de esos fenómenos; como todo modelo, no es exacto, entonces no te va a decir en tal zona o río. Con todas las medidas de pluviómetros que tenemos, junto con Inumet y demás, nos permite tener un panorama general. Eso se traduce en un trabajo interno de gestión activa de los caudales de nuestros ríos para minimizar el impacto que pueda llegar a tener sobre la población”, afirmó Cabrera.

