La hermana María Teresa explicó las distintas etapas de un proceso artesanal que requiere especial cuidado, desde la cocción hasta la humedad necesaria para evitar que se desprendan partículas.
Más de 40.000 hostias estarán destinadas a las misas que el papa León XIV celebrará en Florida y Paysandú, durante su visita a Uruguay entre el 6 y 8 de noviembre. La tarea está a cargo de las hermanas Clarisas Capuchinas, que trabajan en su elaboración a través de un proceso artesanal que exige tiempo, precisión y cuidados en cada etapa.
La hermana María Teresa explicó a Telemundo que, aunque los ingredientes son solamente agua y harina, la preparación va mucho más allá de mezclarlos y darles forma.
"El proceso que se hace es más largo y lleva muchos detalles. Aparentemente solamente es el agua y la harina", señaló. Una vez preparada la mezcla, se deja reposar y se elaboran planchas especiales que luego pasan por la máquina para su cocción.
"Se hace la hostia, se deja cocer, tiene su momento, sus minutos, sus segundos", contó la religiosa. Después, las hermanas retiran los excedentes de los bordes y comienzan otra etapa importante: humedecer las hostias para conseguir la consistencia adecuada.
La humedad es fundamental para evitar que se desprendan partículas, por lo que las religiosas deben controlar cuidadosamente este paso. "Depende de esa humedad que ellas tomen, se suelta la partícula", explicó María Teresa.
Para lograrlo, aprovechan el vapor que desprende la propia máquina. El procedimiento se realiza en una pequeña habitación del convento, donde las hermanas colocan las hostias para que absorban la humedad necesaria.
"El mismo vapor que larga la máquina, ahí las vamos colocando para que con eso se humedezca", relató.
Además de las más de 40.000 hostias destinadas a las celebraciones, las religiosas preparan unidades especiales para los sacerdotes y cuatro de mayor tamaño, solicitadas para que los fieles puedan verlas desde lejos durante las misas que encabezará el papa León XIV.



