Dos ladrones en moto le habían robado US$60.000 dólares en la calle y él disparó; el uruguayo iba por la otra vereda y le dio en la espalda.
El uruguayo Daniel De Negri trabajaba en una cerrajería del microcentro de Buenos Aires y hacia allí iba caminando a su trabajo este miércoles, cuando fue alcanzado por un balazo. El disparo lo realizó Guillermo Martinero, un abogado que llevaba una mochila con US$60.000 y que fue robado en plena calle por dos delincuentes en moto. Martinero sacó el arma y les disparó cuatro veces, pero uno de los tiros encontró otro destino en la espalda de De Negri.
Sin embargo, Martinero declaró que es un tirador experto entrenado en el ejército y que no vio al cerrajero; aseguró que pocos días atrás habían robado su estudio y que disparó porque temía por su vida. Por eso, si bien fue procesado por homicidio simple, su propio abogado dijo a la prensa que solicitará que se imponga la legítima defensa. La mujer del uruguayo negó que esto tuviera validez: "Quitarle la vida y dejarlo así de esa manera...", dijo llorando a la prensa argentina.
La familia de Martinero también mostró consternación por la muerte del trabajador: "Acá hay dos familias destruidas", comentó un pariente, que negó que el abogado saliera siempre armado habitualmente y que lo hacía solo cuando llevaba dinero.
De Negri tenía 55 años y se radicó en Buenos Aires junto con su familia a los nueve años.
