Por el momento no hay personas detenidas y no se ha podido establecer con precisión cuándo ocurrió el crimen.
El homicidio de Iván Casas Viera, de 57 años, hallado sin vida en un establecimiento rural de la zona del Chuy, continúa bajo investigación, mientras las declaraciones del fiscal del caso y de un exempleado de la víctima aportan las primeras pistas sobre lo ocurrido.
Casas Viera, quien se desempeñaba como capataz de estancia, estaba desaparecido desde el fin de semana. Su cuerpo fue encontrado en la mañana del lunes, con múltiples heridas de arma de fuego, a unos 300 metros de su camioneta, una Fiat Strada que había sido hallada incendiada previamente en el mismo predio.
El fiscal Andrés Moller confirmó que “aparentemente sí” se trató de un ataque a balazos, aunque remarcó que la investigación está en sus primeras etapas. “Recién estamos arrancando investigación y tenemos que preservar la información para llegar a buen puerto”, explicó en rueda de prensa este lunes desde la escena del crimen.
En ese sentido, detalló que la víctima era intensamente buscada tras la denuncia de desaparición y que el cuerpo presentaba “varios impactos de bala”. Además, indicó que por el momento no hay personas detenidas y que no se ha podido establecer con precisión cuándo ocurrió el crimen.
Policía de Rocha investiga el homicidio de un hombre que estaba desaparecido en la zona del Chuy
Sobre la escena, el fiscal señaló que el cadáver fue localizado a unos 300 metros de la camioneta incendiada, un elemento que también es analizado por los investigadores. “La camioneta parece incendiada y estamos analizando eso también”, sostuvo.
Moller agregó que, según la información disponible, Casas Viera no tenía antecedentes penales y evitó aventurar hipótesis sobre una posible nueva modalidad criminal en la zona. “No tenemos información para afirmar algo así”, dijo.
Por su parte, Andy Nápoles, exempleado de la víctima y residente en Chuy, brindó su testimonio sobre la relación que mantenía con el hombre y cómo se enteró de lo ocurrido. “Hace como 15 días que no lo veía. Me enteré ahora por la mañana cuando abrí Facebook”, relató.
El trabajador recordó a Casas Viera como una persona sin conflictos. “Buenazo, no tenía problemas con nadie. Se llevaba muy bien con todo el mundo”, afirmó.
Consultado sobre un posible móvil del crimen, Nápoles consideró que podría tratarse de un robo. “Para mí que eso era para robarle algo. Como él iba mucho a los quilombos, la gente pensaba que tenía dinero y capaz lo vigilaron”, opinó, aunque insistió en que la víctima “no era un hombre de problemas”.
Mientras tanto, la Jefatura de Policía de Rocha y la Fiscalía continúan con las actuaciones para esclarecer el homicidio y determinar las circunstancias en que ocurrió el hecho.
