La maniobra incluía operaciones ficticias, comprobantes adulterados y paquetes que debían contener billetes de $1.000 pero tenían parcialmente billetes de $20
La Justicia condenó a 13 personas por estafa en una sucursal de una red de cobranzas ubicada en La Teja, que dejó un faltante de aproximadamente $13.200.000.
La investigación comenzó luego de que se detectara un incremento exponencial de depósitos bancarios que no guardaba relación con la operativa habitual del local. La situación fue advertida por una entidad bancaria y posteriormente denunciada por la propia empresa de cobranzas.
Durante las actuaciones se constató un faltante de efectivo en la sucursal. Los investigadores detectaron que paquetes de dinero que debían contener billetes de $1.000 estaban integrados parcialmente por billetes de $20, por lo que el monto disponible en la caja fuerte era inferior al que se debía, de acuerdo a lo que detalló el Ministerio del Interior en un comunicado divulgado este miércoles.
Además, se comprobó la utilización de comprobantes y capturas de pantalla adulteradas para acreditar supuestos saldos bancarios que en realidad no existían.
La investigación identificó entre los involucrados a la responsable del local y estableció que empleados habrían realizado operaciones ficticias a través de los POS.
El mecanismo consistía en simular depósitos a diferentes cuentas bancarias. Las transacciones provocaban que los fondos se acreditaran inmediatamente en las cuentas, pese a que el dinero correspondiente nunca ingresaba físicamente a la caja de la sucursal.
De acuerdo con la investigación, de esta manera se transfirieron fondos pertenecientes a la empresa hacia numerosas cuentas de terceros. Cuando se produjo la intervención, ese dinero no se encontraba ni en la caja fuerte ni en las cuentas vinculadas al establecimiento.
El faltante fue estimado en aproximadamente $13.200.000.
La Fiscalía Especializada en Lavado de Activos dispuso órdenes de detención para 13 personas, que posteriormente fueron conducidas ante la Justicia.
Finalmente se condenó a seis personas como coautoras de un delito de estafa a 16 meses de prisión, que serán sustituidos por un régimen de libertad a prueba.
Otras seis personas fueron condenadas como coautoras de un delito continuado de estafa, que significa cuando se realizan varias acciones independientes para efectuar un mismo ilícito, también a 16 meses de prisión bajo un régimen de libertad a prueba.
Finalmente, una mujer fue condenada como autora de ese delito continuado a 24 meses de prisión. Cumplirá tres meses de prisión efectiva, otros tres meses de arresto domiciliario nocturno y los 18 meses restantes bajo un régimen de libertad a prueba.

