"La víctima relató que mantuvo una relación de cinco años con el agresor y que desde hacía aproximadamente dos meses estaban separados, teniendo una hija de dos años en común”, indica la información policial.
Un joven de 23 años fue condenado por violencia doméstica agravada en Artigas tras agredir con un machete a su expareja y amenazarla de muerte.
La Policía tomó conocimiento de la situación el pasado sábado de mañana, cuando recibió un llamado por “un problema familiar” en una vivienda sobre la calle José Belloni.
“En el lugar, los efectivos se entrevistaron con una mujer de 23 años, quien manifestó que su expareja, también de 23 años, se encontraba dentro de la finca y la había agredido en la pierna izquierda con un machete. La víctima relató que mantuvo una relación de cinco años con el agresor y que desde hacía aproximadamente dos meses estaban separados, teniendo una hija de dos años en común”, indica la información policial.
En su relato, la mujer señaló que el hombre ingresó a la casa por una ventana “portando un machete”: “La golpeó y la amenazó de muerte tanto a ella como a sus hijas”.
“Momentos después, el denunciado salió del interior de la vivienda en evidente estado de ebriedad, manifestando haber mantenido un inconveniente con la víctima. Ante la situación, los policías procedieron a su detención, lectura de derechos e incautación de un arma blanca tipo facón”, señalaron desde la Policía.
La mujer fue trasladada a un centro asistencial para su atención médica, al tiempo que Policía Científica realizó el relevamiento del arma incautada. A su vez, la Fiscalía de Segundo Turno “dispuso diversas actuaciones, entre ellas la toma de declaraciones y la conducción del detenido a sede fiscal y posteriormente judicial”.
Finalmente, el hombre compareció ante la Justicia en las últimas horas, donde fue condenado “como autor penalmente responsable de un delito de violencia doméstica agravada”.
Se le impuso una pena de seis meses de prisión, sustituida por un régimen de libertad a prueba por igual plazo: “Entre las medidas impuestas se encuentran la prohibición de acercamiento y comunicación con la víctima, el uso obligatorio de dispositivo de geolocalización, presentación semanal en la seccional policial, prestación de servicios comunitarios y el pago de una reparación económica equivalente a doce salarios mínimos. Posteriormente, el condenado fue trasladado a dependencias de Policía Científica y a la oficina correspondiente para la colocación del dispositivo electrónico”.

