Ante el riesgo de nuevos episodios, la Policía reforzó el patrullaje en la zona mientras avanza en la identificación de los responsables.
Una serie de ataques previos marcan el contexto del asesinato de un niño de un año en el barrio Colón, en Montevideo. Dos semanas antes del crimen, habían matado a un amigo del padre del menor en la misma zona, y días atrás su vivienda fue atacada a balazos, en lo que los investigadores consideran señales de una disputa criminal en escalada.
El hecho ocurrió cuando el joven de 24 años llegaba en su auto a su casa y, desde otro vehículo, le efectuaron varios disparos. El hombre llevaba a su hijo en brazos en ese momento. Mientras el adulto sufrió heridas en un brazo, el hombro y un roce de bala a la altura del oído —todas fuera de peligro—, el niño recibió un disparo en la cabeza que le provocó la muerte.
Personal de Homicidios y Policía Científica trabajó en el vehículo de la víctima, que quedó estacionado a unos 100 metros de una policlínica de la zona. Más tarde, los investigadores realizaron pericias en otro auto, presuntamente utilizado por los atacantes, que fue hallado abandonado en el barrio Verdisol.
De acuerdo a fuentes de la investigación, el ataque tenía como objetivo al padre del niño y está vinculado a un conflicto criminal en la zona. La familia del menor estaría relacionada con actividades de tráfico de armas y drogas.
El antecedente inmediato de violencia —el homicidio de un allegado y el ataque a balazos contra la vivienda— es considerado por los investigadores como parte de una disputa territorial que terminó derivando en este crimen.
Ante el riesgo de nuevos episodios, la Policía reforzó el patrullaje en la zona mientras avanza en la identificación de los responsables.

