Este fin de semana la policía debió actuar para desarticular tres grandes aglomeraciones

Una fiesta privada con 500 personas en Sauce de Portezuela, otra en Villa Biarritz a la que asistieron más de 200 personas y otra en la rambla de Parque Rodó con 800 personas. En esta última algunos de los que participaron de la aglomeración se desacataron y lanzaron piedras contra los móviles policiales y robaron locales de la zona.