El joven ya había sido condenado a 16 meses de prisión por nueve hurtos, pero incumplió el arresto domiciliario y fue detenido tras intentar escapar de la Policía; además, provocó daños en un móvil durante el traslado.
El 3 de agosto el Juzgado Letrado de 4° Turno de Maldonado había condenado a Tiago Lautaro Castillo Flores como autor penalmente responsable de nueve delitos de hurto, uno de ellos en grado de tentativa y dos especialmente agravados, todos en régimen de reiteración real, a una pena de 16 meses de prisión.
La pena había sido sustituida por un régimen de libertad a prueba. Entre las obligaciones impuestas, el joven debía cumplir arresto domiciliario total durante los primeros seis meses.
Sin embargo, de acuerdo con la Jefatura de Policía de Maldonado, el joven incumplió reiteradamente la medida y fue visto en la calle en varias oportunidades. Además, había sido identificado como presunto autor de varios hurtos a comercios de los balnearios Buenos Aires y Punta del Este.
El pasado domingo, sobre las 14:30 horas, efectivos de la Unidad de Respuesta Policial Móvil de la Zona Operacional IV (URPM IV) recorrían la calle 29 del balneario Buenos Aires cuando vieron al condenado en la calle, incumpliendo el arresto domiciliario.
Al advertir la presencia policial, el joven huyó. Los efectivos iniciaron su persecución y dieron aviso por radio a las demás unidades. Policías del Área de Investigaciones se sumaron a la búsqueda y lograron detenerlo en la calle 23.
Durante el traslado hacia la Seccional 12º, el detenido comenzó a dar cabezazos y patadas dentro del móvil policial, provocando daños en la mampara y en el cinturón de seguridad del vehículo.
La Fiscalía Letrada de 5° Turno dispuso su conducción a esa sede para continuar con las actuaciones.
Finalmente, este lunes, el joven fue llevado nuevamente ante el Juzgado Letrado de 4° Turno de Maldonado. En esta oportunidad, fue condenado como autor penalmente responsable de cinco delitos de hurto, en régimen de reiteración real, junto con reiterados delitos de desacato y un delito de daño a la propiedad móvil policial.
La nueva condena establece una pena de 14 meses de prisión, con descuento del tiempo de detención cumplido.

