Los policías visten y usan autos particulares y en algunos casos llegan a exigir $150.000 mensuales para no investigar o permitir que las bocas continúen funcionando.
El Ministerio del Interior abrió una investigación en las últimas horas tras recibir denuncias por presuntos actos de corrupción cometidos por policías de la Zona Operacional IV.
La Jefatura de Policía de Montevideo tiene dividida la capital en distintas jurisdicciones que permiten que las seccionales o divisiones policiales tengan una zona de actuación.
La Zona Operacional IV abarca a los barrios Cerro, La Teja, Tres Ombúes, Colón y distintos puntos del oeste de Montevideo.
Este jueves, un informe periodístico de Radio Carve reveló que el ministerio investiga a cuatro policías del área de Investigaciones de esa zona por supuestos allanamientos nocturnos ilegales. De acuerdo al medio, los efectivos exigen dinero en bocas de venta de drogas a cambio de no derivar los casos a otras divisiones vinculadas a narcóticos o proceder a la detención de los involucrados.
El mismo informe indica además que los policías visten y utilizan autos particulares y que en algunos casos llegan a exigir $150.000 mensuales para no investigar o permitir que las bocas continúen funcionando.
En un video difundido por Informativo Carve, se escucha una supuesta conversación entre uno de los policías y una mujer, en la que el efectivo le dice que la casa "está ocupada" y que ella tiene "más que perder".
"No me martingaliés porque te mato a palos. Tenés más que perder, agarro a cualquiera ahí y lo hago confirmar si esto no tiene dueño. Está copada esta casa. Me fijo el padrón y sé quién es el dueño con una aplicación, es facilísimo", se escucha decir a un policía.
Telemundo consultó al ministerio y desde allí indicaron que el caso se está investigando, pero por el momento no confirmaron si los cuatro policías fueron separados del cargo o no.
Fuentes policiales señalaron que en el caso mencionado se advirtió que los involucrados desactivaban el GPS de los móviles particulares que les brinda la Jefatura para hacer investigaciones, en busca de que no queden registros de dónde se detenían los vehículos en horas de la noche.
