Rosa Rodríguez esperaba el ómnibus cuando recibió una bala perdida en la cabeza.
Frente a la puerta del hospital Pereira Rossell se congregaron sus compañeros de trabajo recordando a Rosa Rodríguez, una trabajadora de muchos años en ese centro de salud que murió por una bala que no iba para ella, mientras esperaba el ómnibus para ir a trabajar en la noche del sábado.
El recuerdo de quién era Rosa y su compromiso con el trabajo terminó en un sentido aplauso. El sindicato de Funcionarios de Salud Pública solicitará una reunión con el Ministerio del Interior.
Además, los trabajadores insistirán en el reclamo de algunas medidas de seguridad, como el cambio del color en las luces de las ambulancias.
